Una Ruta 66 con sello gallego

AL SOL

Ramón Leiro

Súbete a la moto: ocho etapas, 1.700 kilómetros y mucho por descubrir

18 ago 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Por si no había suficientes excusas para conocer hasta el último milímetro de Galicia, aquí va una más. Eso sí, esta va dirigida en especial a los moteros. «Nos gusta viajar y disfrutar». Con esta premisa, como para no animarse a dibujar con las dos ruedas el trazado de la ruta Galifornia. La fundación que lleva el mismo nombre la creó hace un par de años y bien se podría considerar una Ruta 66 con sello gallego. «Nos encanta la sensación de libertad, de poder parar donde queramos y, sobre todo, de descubrir rincones que nunca antes habíamos visitado. Por ejemplo, hay miradores o bodegas que no son los típicos y no salen en ninguna guía turística», cuenta Javier Herranz, uno de los responsables. Además, el recorrido cuenta con el Pasaporte, una especie de compostela que los peregrinos moteros deben sellar en cada tramo.

La ruta Galifornia, cuyo recorrido está detallado en la web de la fundación, cuenta con ocho etapas que bordean la comunidad. Se trata, sobre todo, de tocar las menos autopistas y nacionales posibles, y «no dejar de contemplar». Por eso, cada etapa, además de los puntos de paso, propone qué ver, visitar y comer, y dónde dormir. Los tramos son Verín-Monforte, Monforte-Navia de Suarna, Navia de Suarna-Viveiro, Viveiro-Pontedeume, Pontedeume-Muros, Muros-O Grove, O Grove-Tui y Tui-Mondariz Balneario. Es decir, se recorre Galicia en el sentido opuesto a las agujas del reloj. En total, 1.700 kilómetros de montañas, ríos, Cantábrico o Atlántico.

Los creadores creen, volviendo a las similitudes con la Ruta 66, que es «perfecta para vender Galicia a los de fuera», teniendo en cuenta la gran cantidad de moteros que hay en otros puntos de España, así como en países como Francia o Alemania. «Muchos ya nos visitan, pero esto es una forma de facilitarles el trabajo», subraya Herranz. Además, aunque está creada para los amantes de las dos ruedas, también se puede recorrer en cualquier otro vehículo, salvo algún camino. «Está hecha para todas las economías, al poder elegir dónde comer y dormir», señala.