Todo el mundo quiere ver a Rosalía

La artista catalana desborda las previsiones y dejará pequeña la Quintana


Cuando el Ayuntamiento de Santiago firmó el concierto de Rosalía lo hacía con una artista de culto. Ahora, cuando faltan cuatro días para su recital en la praza da Quintana, se aguarda ya a una resplandeciente estrella pop que trasciende a cualquier pequeña escena musical. No hay duda: se trata de la figura del momento. El lanzamiento del single Malamente, en donde expone su fórmula sonora y estética con flamenco, trap, chándales y coches tuneados, fue el detonante. La polémica respecto a su supuesta apropiación ilegítima de los elementos de la cultura gitana lo multiplicó todo. Y ahora el nuevo sencillo, Pienso en tu mirá, ha generado un nuevo empujón a una trayectoria que no parece tener límites. Ojo, ya se habla de la Beyoncé española.

Las consecuencias de este éxito han tenido su reflejo en Galicia. El martes actúa en Santiago dentro de las fiestas do Apóstol. El interés por verla ha superado de largo los límites de la capital de Galicia. Pero ese interés se topó con un problema: para acceder a la Quintana en principio hace falta una de las 5.000 invitaciones que repartió el Ayuntamiento y que se agotaron rápidamente. Una persona de Sarria u Ourense difícilmente podría haber hecho esa cola. Muchos ni siquiera sabían que había que hacerla. Conclusión: los lamentos de los fans de Rosalía se extienden por todas las esquinas.

«Yo no puedo ir desde Vigo a Santiago para hacer una cola de cuatro horas y, luego, unos días más tarde ir al concierto», se queja Ariadna Arias, una seguidora de Rosalía de Vigo. Cree que deberían «anunciarlo mejor» y «dar la opción de conseguir las invitaciones por Internet». Es lo mismo que piensa Mario Leira, de Pontedeume: «Cuando me enteré que ese era el sistema me llevé un gran chasco», explica. «Me parece muy bien que se haga gratis, pero también hay que tener en cuenta que de este modo los que no somos de Santiago nunca podremos ir a nada».

Ayer el alcalde de Santiago Martiño Noriega se refería a ello. «A ninguén se lle escapa que houbo problemas e iso limita a xente de fóra, pero o gratuíto ten un custo», decía. Admitió que se habían valorado otras opciones, como la de cobrar entrada. Pero esto chocaba con su idea de fiestas: «Fíxose unha aposta ao longo desta lexislatura para que a oferta fora gratuíta. Iso nunca acontecera. So hai que ver os prezos que se poñen para estes concertos por aí. Así faise unha aposta para transversalizar estes eventos».

Respecto al sistema de las invitaciones en lugar del de entrada libre, apeló a la seguridad: «Iso prima por riba de outro tipo de cuestión. Prefiro unhas molestias nunca cola que un problema de seguridade», concluyó. 

Concierto exclusivo

El que dará Rosalía en Santiago es uno de los pocos recitales de la artista este verano. Actuó en el festival Sonar de Barcelona y en Madrid, agotando elogios en la crítica que hablaba de una propuesta revolucionaria. Después de Santiago ofrecerá otro recital en el Starlight de Marbella.

Esta circunstancia genera que la pena por no poder estar ahí aumente entre sus seguidores. «Me da mucha rabia», se queja Marta Piñeiro, de Fene. «Al ser gratis y conseguirse las entradas solo de esta manera propiciará que muchos vayan por ir. Mientras, mucha gente a la que nos gusta de verdad no podremos ir. Yo preferiría tener que pagar. Son solo cuatro conciertos así y a Galicia no vuelve ni de broma».

En el recital se controlará el acceso con esas invitaciones. Solo en el caso de que quede libre aforo se dejará entrar a más gente. «¿Y qué haces? ¿Vas a Santiago a ciegas a probar suerte? Creo que lo tenían que hacer era trasladarlo a un espacio más grande. No tiene sentido hacerlo ahí», dice Clara Pereira de A Coruña.

Rosalía, la cantaora revolucionaria

TEXTO: CARLOS PEREIRO

Rosalía actuará en Santiago de Compostela el próximo 31 de julio. Se aguarda un lleno absoluto. Este será el año en que la catalana confirme su consagración musical

De mirada intensa, uñas largas y voz prodigiosa. Rosalía es la cantaora que ha roto cualquier posible encorsetamiento de la música española en cuanto a géneros escritos, y ha hecho avanzar algo tan inamovible como en ocasiones ha pecado el flamenco a lo largo de su historia -Paco de Lucía, maestro de la guitarra, fue duramente criticado en sus inicios-. No es andaluza, sino catalana. No quiere reglas, quiere ventanas. No precisa una temática tradicional, habla del presente, del ahora.

La catalana Rosalía sufrió un repentino aumento del interés por su nombre en el 2016. C. ROSALÍATangana venía de publicar Antes de morirme, y comenzaba una revolución musical en España que acabaría por el resurgir de la música urbana, el Trap, y llevaría a reinventar la producción, la venta y la distribución dentro de la industria musical. Rosalía cantaba en esa canción, y su cremoso timbre hacía crecer el tema de una manera exquisita. Muchos teclearon su nombre en los buscadores. La sorpresa fue mayúscula. No era la típica colaboración dentro del género. Las canciones de Rosalía volaban en otra dirección, hacia una especie de flamenco inexistente hasta la fecha para muchos. Moderno y actual, acogedor y bello. Todo alumbrado por su voz y por un trabajo personal muy delicado y dedicado, conviviendo en el mismo espacio musical, lejos de cualquier tendencia momentánea.

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Fans de Rubén Blades cancelan su viaje en bus

 

 

No es el de Rosalía el único concierto que ha causado expectación en Santiago. Un clásico como Rubén Blades actuará mañana también en la Quintana con el mismo régimen de entrada. Igualmente, agotó todas las invitaciones disponibles. De hecho, en algunos casos, quienes hacían cola para recoger los tiques de Rosalía y veían que se habían agotado, pedían para Blades. El sistema de nuevo choca con aquellos seguidores del panameño residentes en otros puntos de Galicia y que tenían previsto asistir a su actuación. Se llevaron una desagradable sorpresa cuando vieron que peligraba su acceso.

Es el caso del bus que iba a fletar la sala Mardi Gras de A Coruña para asistir al mismo. Al conocer que el Ayuntamiento de Santiago estaba repartiendo estas invitaciones, intentaron buscar una solución. Lo explicaban así en su página de Facebook: «Desde el lunes a primera hora hemos hecho todas las gestiones posibles, con el apoyo de Clubtura (Asociacións gallega de Salas de conciertos) e incluso con el intento de intercesión por parte de responsables del ayuntamiento de A Coruña pero la negativa absoluta a reservarnos invitaciones para el bus que estábamos gestionando con la colaboración de Garufa Club, nos vemos en la obligación de tomar esta decisión para evitar ir a Compostela y que haya parte del bus que pueda entrar y otra parte que no pueda».

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