• Pegatinas que salvan vidas

    La Universidad de Vigo desarrolla a través de la Oficina de Medio Ambiente un plan de colocación de adhesivos para evitar choques de aves contra edificios

    begoña r. sotelino vigo / la voz.

    La Oficina de Medio Ambiente de la Universidad de Vigo desarrolla desde el curso pasado, 2012-2013, una curiosa iniciativa que tiene como finalidad evitar las numerosas muertes de aves que se producen cuando estas se estrellan contra los edificios acristalados del campus.

    El método parece poco científico, sin embargo es eficaz. Se trata de la colocación de pegatinas de aves rapaces en las grandes cristaleras, contando con el asesoramiento de la Sociedad Española de Ornitología (SEO). «De modo instintivo las pequeñas aves temen a los depredadores, como las rapaces. Las lunas actúan a modo de espejos del paisaje, simulando una continuidad del horizonte, por lo que muchas aves colisionan contra los cristales pensando que el cielo continua», indica Sergio Ramos, técnico de la oficina. Según el experto, se está notando que son efectivas, «ya que desde que están colocados los adhesivos se observa y nos comunican un número muchísimo menor de aves muertas por colisión junto a las cristaleras».

    Desde que pusieron en marcha este plan y aunque reconocen que no se hacen recorridos exhaustivos para el seguimiento de su impacto, «han disminuido enormemente los avisos de aves colisionadas, en muchos casos trastornadas, de las que conseguimos su recuperación. Son las que les llaman más la atención a la gente, porque las ven aleteando, de forma que solo detectamos entre uno o dos casos al año», asegura. Sin embargo, sí observan que en edificios nuevos como el Citexvi, que no tienen colocados ningún tipo de adhesivos, son más frecuentes los avisos, «Últimamente hemos detectado especies como peto-verdeal, lavandeiras, o verderón», explica.

    Anteriormente habían probado con cintas y otras siluetas negras de menor tamaño para tratar de visualizar las cristaleras, «pero contactando con la SEO y la Sociedad Gallega de Ornitología nos indicaron que sería mejor colocar siluetas mayores de rapaces y que a ser posible, fuesen en color».

    El diseño de los adhesivos fue una labor de la propia OMA, en colaboración con la imprenta Tórculo, encargada de la ejecución del trabajo. En total hay cinco en la Facultad de Ciencias, otras cinco en Jurídicas, otras tantas en Económicas, una en la pasarela a la Biblioteca Central de la Universidad de Vigo y cuatro en la Facultad de Filología y Traducción.

    En Ciencias Jurídicas hay más muertes

    Sergio Ramos recuerda que el plan se basa en un antiguo estudio realizado en la Universidad de Vigo en el que se hizo un seguimiento de las aves durante 9 meses. La Oficina de Medio Ambiente planificó en su momento 26 itinerarios de unos 2.000 metros cada uno, en los que se marcó una periodicidad semana-quincenal para su seguimiento y para contabilizar la afección o colisión de aves.

    El estudio estuvo centrado en los edificios de Ciencias, Ciencias Jurídicas; y Económicas y Empresariales; ya que son los que poseen en el campus grandes superficies acristaladas que representan un mayor riesgo para las aves.

    Según los resultados obtenidos, se identificaron un total de 29 individuos afectados correspondientes a once especies. La familia con mayor mortalidad fue la Emberizidae, con un 25 % de las aves estrelladas. Los especialistas manifiestan que esta familia está representada únicamente por el escribano montesino (Emberiza cia), de la cual se encontraron siete ejemplares.

    Este mismo porcentaje de colisión se halló en la familia Fringillidae, pero en este caso se reparte entre cuatro especies: pimpín (Fringilla coelebs), liñaceiro (Carduelis cannabina), verderolo (Carduelis chloris) y el xirín (Serinus serinus). En la Facultad de Ciencias Jurídicas fue donde se observó una mayor tasa de mortalidad, (4,21 individuos por kilómetro de recorrido y año)», explican.

    El servicio de mantenimiento y jardinería del campus es uno de los que más alertas hace llegar a la oficina medioambiental que, desde que recibe el aviso pone en marcha un protocolo de recogida del ave. El procedimiento varía según el resultado del choque. Si el pájaro sobrevive al impacto, los miembros de la oficina recogen al animal y lo mantienen en sus instalaciones hasta que se recupera para poder regresar a su hábitat natural. La Oma ha diseñado un formulario online al que se puede acceder a través de su página, para que cualquier miembro de la comunidad universitaria o visitante pueda dar aviso.

    Para que las pegatinas sean efectivas, la imagen debe ser una foto en color de un ave rapaz y su tamaño tiene que ser superior a 30 centímetros de ancho por 30 de alto.

    Algunos ejemplares se abalanzan sobre las ventanas al ver su propio reflejo

    La Sociedad Española de Ornitología, SEO/Birdlife, indica que eliminar reflejos externos colocando adhesivos plásticos por fuera de la ventana es una forma efectiva de acabar con el problema. La entidad colabora con numerosos organismos y ayuntamientos, ya que el contratiempo es común debido a la proliferación del uso del cristal en la construcción. La SEO explica que la colocación de siluetas negras de aves como halcones, águilas, búhos u otros depredadores pueden funcionar no por su forma, sino porque hacen visibles las ventanas. También pueden valer adhesivos semitransparentes tipo tela de araña o con otros dibujos. Pero aseguran que cuanto más claro sea el color del adhesivo, mejor, ya que así se verá también al amanecer y al anochecer.

    Un problema relacionado (que causa heridas, más que muertes) es cuando las aves atacan las ventanas. Normalmente se produce en primavera, debido a que las aves intentan defender sus territorios de cría. El macho intenta picar el cristal porque percibe un macho intruso, pues no comprende que es su propio reflejo. Esta reacción territorial puede ser tan fuerte que el ave termina exhausto, pero generalmente no muere.

    Apagado de luces

    También se generan multitud de fallecimientos de aves debido a la iluminación nocturna. En Estados Unidos, donde se llegaron a documentar más de 100 millones de muertes por esta causa, decidieron apagar las luces de los edificios por las noches. Además de salvar aves, el ahorro en electricidad es notable.