• Los pisos turísticos se llenan al 85 % y se afianzan como alternativa

    Los precios bajaron un 10 % para atraer a los turistas durante la Semana Santa

    luis carlos llera vigo / la voz.

    Los pisos turísticos se han consolidado como alternativa a los hoteles. El buen tiempo que se registró el fin de semana, con una meteorología que invitaba a la playa, hizo que la ocupación de viviendas turísticas de Vigo y su entorno alcanzase el índice del 85 %, informó la asociación Aviturga, que engloba a este tipo de alojamientos en pisos y casas particulares. De esta manera el sector ofrece unas cifras cercanas a los hoteles que registraron el 95 %, de ocupación según datos de la Asociación de Hostelería de Vigo (Ahosvi), que agrupa a los establecimientos hoteleros de la ciudad. En el municipio existen 4.500 plazas hoteleras.

    En Vigo hay registradas 293 viviendas turísticas, en Cangas, 216, en Moaña 33 y en Baiona 114. La ocupación fue del 80 % en la ciudad y del 85 % en los municipios de los alrededores, según datos de Aviturga. El perfil de los usuarios de estas viviendas está compuesto mayoritariamente por familias procedentes de Madrid, de Castilla-León y de otros puntos de Galicia. En cuanto a los extranjeros, Aviturga destaca la presencia de estadounidenses, canadienses y australianos.

    Los empresarios del sector han estado pendientes del cielo. «Nosotros lo hemos alquilado todo», cuenta Pablo Conde, responsable de la empresa Anfitriona, que dispone de 35 pisos turísticos de alta gama en la ciudad cuyos usuarios pagaron por cada día de Semana Santa una media ligeramente superior a los 80 euros. No obstante, las viviendas turísticas tuvieron que bajar las tarifas a última hora. «Diez días antes de la Semana Santa las previsiones del tiempo no eran buenas para Vigo. Decían que iba a llover y por eso mucha gente bajó los precios en torno al 10 %». Luego las circunstancias mejoraron y por eso hubo reservas de última hora. «Nosotros estamos muy pendientes del tiempo y muchas veces se equivocan para mal. También en el hotel Nagari se quejaban de que había habido muchas cancelaciones porque se preveía mal tiempo y luego cambió y tuvimos un sábado y un domingo espectaculares. Con tanta antelación se confunden mucho y normalmente para mal», asegura Conde, que escudriña las páginas y las informaciones del tiempo como un oráculo. Conde sostiene que la Semana Santa suele ser un buen termómetro de lo que va a suceder en el verano, así que tiene buenas sensaciones al respecto.

    El presidente de los hoteleros, Jaime Pereira, también comparte esta opinión. «En Semana Santa el principal motivo de visita es la gastronomía y el paisaje» y asegura que los augurios para el verano son buenos. «La Semana Santa suele ser el preludio de lo que va a suceder en verano y confiamos en que las perspectivas se cumplan. En agosto del año pasado se alcanzó un 90 % de ocupación. Pereira asegura que «el jueves, viernes y sábado santo estuvieron muy bien, especialmente a partir del viernes. El tiempo nos ha ayudado». El presidente de los hoteleros señala que el gasto medio por visitante durante estos días oscila entre 75 y 100 euros por jornada. Pereira asegura que «muchas personas cambiaron el jueves y el viernes su destino, en lugar de desplazarse hacia el este lo hicieron hacia el oeste». Los aguaceros en el Mediterráneo provocaron una alteración de los planes para el fin de semana.

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