• La ourensana Eva Dafonte es galardonada con el premio Ada Byron

    Esta ingeniera informática trabaja actualmente en el CERN 

    Eva Dafonte Pérez ha sido la última premiada con el galardón Ada Byron que entrega el Colexio Profesional de Enxeñaría en Informática de Galicia (Cpeig). El presidente de la entidad, Fernando Suárez Lorenzo, anunció la decisión de la entidad en un evento organizado por el Cesga con motivo del Día Internacional de las Mujeres y las TIC.

    Eva Dafonte, ingeniera superior en Informática, es en la actualidad administradora de bases de datos Oracle en la Organización Europea de Investigación Nuclear (Cern) en Ginebra, Suiza. Experta en replicación de bases de datos usando Oracle Streams y replicación de bases de datos en la red de computación de LHC (Gran Colisionador de Hadrones); Dafonte también es miembro del Centro de Competencia de Bases de Datos del Programa CERN-openlab.

    Fernando Suárez destacó «a masculinización do sector, con apenas un 17 % de mulleres, o que cadra coas cifras de estudantes nas titulacións universitarias tecnolóxicas no noso país»; mientras que el Cpeig destacó la necesidad de hacer ver a las estudiantes de bachillerato que «a informática tamén é cousa de rapazas. Se botamos a vista atrás, foron moitas as mulleres que xogaron un papel crucial, como Ada Byron, quen pasou á historia como a primeira programadora».

    Pero Ada Byron no es la única figura destacada en el sector tecnológico. Grace Murray Hopper (creadora del primer compilador), Anita Borg (fundadora del Instituto de la Mujer y la Tecnología), Marissa Meyer (actual presidenta de Yahoo), o la ferrolana Ángela Ruíz, quien en los años 50 ideó la «Enciclopedia mecánica». 

    El Colexio Profesional de Enxeñaría en Informática de Galicia quiere, a través de la concesión del premio Ada Byron, visibilizar la participación femenina en todos los niveles de la tecnología; como usuarias, como emprendedoras, como generadoras de innovación, investigadoras y líderes de un sector puntero. «As mulleres teñen que ocupar un lugar central na Sociedade da Información e do Coñecemento, posto que só así se poderá garantir unha tecnoloxía e unha sociedade verdadeiramente igualitarias».