• Los mercados de Londres, un placer gastronómico

    La multiculturalidad es lo que mejor define a una ciudad como Londres, donde se estima que se pueden hablar cerca de trescientas lenguas, algo que se traslada a los puestos gastronómicos de sus innumerables mercados callejeros

    A. LÓPEZ PENIDE

    Con 19,2 millones de viajeros en el 2017, Londres es la capital turística de Europa y la tercera ciudad más visitada del planeta. Si hay un término que la defina es el de multiculturalidad, una realidad palpable en los innumerables mercados que la salpican. Este es un breve recorrido por algunos de ellos desde un punto de vista gastronómico, entornos alejados de lo que es Portobello, inmortalizado en la película Notting Hill, aunque aquí uno puede degustar la versión British de las patatas fritas, aunque se trate de una única patata frita.

    Primera parada, Brixton Market. Ubicado en el barrio africano, un área que en el pasado gozó de tal fama de inseguridad que hasta los Clash le dedicaron el Guns of Brixton. Hoy es un entorno recuperado que se ha ido ganando el favor de los turistas que, por el momento, no lo masifican. Hay que desplazarse hasta la Electric Avenue, primera calle con luz eléctrica, y se pueden encontrar toda clase de artículos vinculados con la cultura afrocaribeña, pero también degustar algunas especialidades. Una de ellas, los paties que se elaboran en las panaderías jamaicanas, una suerte de empanadas de distintos sabores a buen precio.

    Tiene continuidad en Brixton Village, mercado cubierto bajo las vías del ferrocarril en el que se dan la mano decenas de nacionalidades diferentes.

    A escasa distancia, el Pop Brixton, un espacio a dos niveles construido con contenedores de barco. El lugar ideal para realizar una parada, disfrutar de un refrigerio y comprar ropa vintage al peso -un kilo, quince libras-.

    Tampoco recibe grandes afluencias el Canopy Market, que abre el último fin de semana del mes en King’s Cross. Al ritmo de música en directo, se pueden adquirir alimentos frescos de productores locales o lo que ofrecen los foodtrucks, omnipresentes en Londres. Una apuesta por la sostenibilidad.

    Mucho más conocido y, por tanto, masificado, Borough Market, donde aún se mantiene vivo el recuerdo de los atentados yihadistas de junio del año pasado. Es uno de los 7 Magníficos, un listado que engloba a los siete mejores mercados del mundo. Pasear entre puesto y puesto, mientras se degusta un espumoso o un vino blanco en una copa de plástico es una experiencia. Se dice que en él adquieren sus productos los mejores chefs de la city.

    Desde Borough Market, tomando el autobús, se llega en escasos minutos al Mercato Metropolitano. Se pueden tomar toda clase de platos que reinterpretan la gastronomía de diferentes culturas, desde la italiana hasta la mexicana, sin olvidar las tapas españolas, pero partiendo de la premisa de que las materias primas tienen su origen en pequeñas granjas, productores locales o miembros de la comunidad local. No hay que dejar pasar la ocasión de degustar una cerveza artesanal.

     Cuatro siglos de antigüedad

    Una propuesta interesante es la del Flower Market, en Columbia Road. Entre tiendas de flores, como bien indica su nombre, se puede tropezar con un par de puestos, Cafe Columbia es uno de ellos, famosos por sus bagels.

    Sin embargo, la que se dice que es la mejor panadería de Londres especializada en estos panes se levanta en el número 159 de Brick Lane, Bagel Bake. Esta calle alberga un mercado con más de cuatro siglos de antigüedad. Se dice que su origen se remonta a cuando los hugonotes franceses vendían enaguas y encaje a los londinenses. Se estima que son más de un millar los puestos que alberga, muchos de ellos de gadgets electrónicos y de moda, pero también gastronómicos. Suele haber stands de churros e, incluso, se puede encontrar el clásico taxi negro de Londres reconvertido en cafetería ambulante.

    En sus inmediaciones, los domingos abre el Sunday Upmarket. Mientras que la planta inferior esta dedicada a ropa y complementos vintage, la superior es un gran espacio gastronómico donde se pueden encontrar propuestas de todo el planeta. A poco que se muestre interés se puede salir comido a base de ir probando las muestras gratuitas que ofrecen. Eso sí, la mezcla de sabores, condimentos y cocinas puede no ser lo mejor para estómagos frágiles.

    Y para rematar, el Boxpark Shoreditch. De nuevo, el concepto gira alrededor de contenedores de barcos reconvertidos en tiendas y espacios culinarios fusionando la cultura culinaria con tiendas fugaces o temporales. Su lema, «come, bebe, compra, juega».

    Posdata. Para revivir el espíritu london, ir a Camden -mercado que ha perdido gran parte de su atractivo punk en aras de la globalización-, adquirir algo en un puesto ambulante y degustarlo paseando por sus canales. No intenten encontrar las imágenes de Bansky que antaño decoraban este entorno. Han sido eliminadas.

     

     

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