• Ser autónomo con derecho a dos años de paro costará 3.400 euros en el 2019

    Desde el 1 de enero la cuota mensual será ya 40 euros más cara que antes de la crisis

    m. sío dopeso redacción / la voz.

    Ser autónomo hoy parece tener muchas más ventajas que en los años anteriores a la crisis. Aparentemente esto es así porque los últimos Gobiernos (el de Rajoy y ahora el de Sánchez) han legislado de forma abundante para ello. Un buen ejemplo es que cerca de 70.000 trabajadores gallegos por cuenta propia se han beneficiado de la tarifa plana de 50 euros de cotización desde su entrada en vigor, en el 2013.

    Pero las mejoras conseguidas por los afiliados en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos), que en Galicia cuenta con 211.565 altas (al cierre de noviembre), tienen un precio, que se va encareciendo año tras año.

    Evolución de la cuota de autónomos

    La última subida, ya conocida, se pactó ayer. La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, y los representantes de las cuatro principales organizaciones de autónomos -Lorenzo Amor, de ATA; Eduardo Abad, de UPTA; Pedro Barato, de Asaja; y María José Landaburu, de UATAE-, ratificaron el acuerdo por el que, a partir del 1 de enero, los trabajadores por cuenta propia afrontarán una subida del 1,25 % de la base mínima de cotización, que es la elegida por el 85 % de los autónomos gallegos.

    64 euros más al año

    Esto supone un desembolso mínimo de 5,3 euros más al mes (el afiliado puede decidir cotizar por una base superior a la mínima, y entonces la cifra de recargo resultante también será mayor), que elevan el coste mensual de ser autónomo a 283,3 euros, con una subida de 64 euros al año.

    Echando la vista una década atrás, en el 2008, a las puertas de la crisis, ser trabajador por cuenta propia tenía un coste mensual de 244 euros, casi 40 euros menos que los que pagará un afiliado que cotice por la base mínima a partir del 1 de enero.

    Eso sí, el incremento de la tarifa llega acompañado de nuevas prestaciones para los afiliados. Por los 3.400 euros al año que costará en el 2019 ser autónomo, los trabajadores del RETA tendrán más derechos. Por ejemplo, según el acuerdo ratificado ayer, las condiciones para acceder a la prestación por cese de actividad, el equivalente a las prestación por paro, serán más flexibles, y el subsidio pasa a durar 24 meses. En realidad, esta ayuda, que ahora es de un año, nunca ha funcionado por la dureza de los requisitos exigidos, en especial a la hora de justificar pérdidas, en la práctica imposibles de cumplir. Son muchos los casos de autónomos que, pese a haber cotizado para tener derecho a paro, no logran la prestación, como lo demuestran las estadísticas de la Seguridad Social.

    Más prestaciones

    De acuerdo con las cifras oficiales, entre enero y noviembre 2.901 autónomos solicitaron el derecho al subsidio por cese de actividad. Pero esa petición solo recibió el visto bueno en 1.423 casos. Las demás fueron rechazadas. En Galicia, el número de solicitantes de la paga por desempleo fue de 454, pero la Seguridad Social solo reconoció el derecho a percibirla a 338.

    Dicen las organizaciones de autónomos que, a partir de ahora, este tipo de dificultades quedarán subsanadas.

    A modo de resumen, y según lo expuesto este miércoles, con el acuerdo ratificado por unanimidad del colectivo, los autónomos cotizarán por contingencias profesionales, incapacidad temporal, cese de actividad y formación, a las que ahora no estaban obligados. A cambio, cobrarán la prestación por accidente laboral desde el primer día de baja, tendrán acceso a formación continua y reciclaje profesional y dejarán de cotizar a la Seguridad Social el segundo mes de baja por enfermedad o incapacitación temporal hasta el momento del alta.

    Una novedad menos positiva es que desde el 1 de enero la tarifa plana para emprendedores pasará de los actuales 50 euros a 60. Esta cantidad comprenderá las contingencias comunes y las profesionales, aunque quienes se beneficien de esta reducción de cuotas no tendrán que cotizar por cese de actividad.

    La cotización por ingresos reales y la deducción de gastos, pendientes para el nuevo año

    El 2019 será un año de mayor coste para los autónomos, pero también de más mejoras. Esa es la intención de las principales organizaciones del sector, en la que ayer se reafirmaron. Después de obligar al Gobierno a ceder en la subida de las cotizaciones a la Seguridad Social (se ha quedado en 5 euros al mes, frente a los 45 previstos en la propuesta inicial), son conscientes de que el momento político es propicio para pelear por más objetivos, y el inmediato, con la entrada del nuevo año, será la mejora de la fiscalidad de los gastos de manutención y los derivados de su actividad laboral en el hogar.

    «Queremos dar seguridad jurídica a los autónomos y mejorar el sistema de deducciones reconocido en la Ley de Medidas Urgentes que no está funcionando», afirma Eduardo Abad, secretario general de UPTA. La organización asegura contar con todos los apoyos parlamentarios necesarios para modificar los requisitos de las deducciones de consumos de luz, agua, teléfono y manutención (comidas fuera de casa en días laborables) a través de la introducción de enmiendas a la Ley de Seguros y Reaseguros que se está tramitando. «La intención es que en enero se introduzcan las modificaciones», afirma Abad.

    La ministra Valerio también acaba de anunciar que el Gobierno ya está trabajando en el nuevo sistema de cotización en base a ingresos reales para los autónomos, con intención de hacerlo efectivo en el 2019. «Estamos trabajando en un cruce de datos para ver los ingresos reales de cada persona, una tarea que no es fácil», dijo Valerio.

    Recargo por contratos de menos de 5 días y multas a falsos autoempleos

    Multas y penalizaciones a los contratos más precarios

    L. Palacios 

    El Gobierno apura las horas para aprobar en el último Consejo de Ministros del año, que se celebra mañana, un paquete de medidas de corte social y económico entre las que se incluyen novedades como penalizar los contratos de muy corta duración e imponer sanciones a las empresas que recurran a la figura de los falsos autónomos como estrategia para pagar menos a la Seguridad Social.

    El Ejecutivo incrementará al 40 % la cuota que pagan las empresas a la Seguridad Social por contingencias comunes para los contratos de carácter temporal que tengan una duración igual o inferior a cinco días, aunque este aumento no se aplicará para los trabajadores del Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrario.

    En la actualidad los contratos inferiores a 7 días cuentan ya con un recargo en la cuota de cotización del 36 %, por lo que ahora los que sean de 5 días o menos se encarecerán cuatro puntos, hasta el 40 %, según recoge el borrador de este proyecto de real decreto ley que el Gobierno ha enviado a los agentes sociales.

    La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, evitó ayer confirmar estas medidas hasta que no sean aprobada por el Consejo de Ministros, pero sí admitió que «se está utilizando con una cierta frecuencia el contrato de lunes a viernes, para así no cotizar por esos empleados el fin de semana», lo que, a su juicio, «es malo para los trabajadores, que van a tener menos cotización, y también para el sistema, que recauda menos».

    La idea, además, es equiparar la protección social de los empleados acogidos a este tipo de contratos con quienes firman relaciones laborales con una duración más amplia, tal y como precisa el texto del borrador. Por eso, cada día de trabajo se considerará como 1,4 días de cotización.

    Además de luchar contra la elevada temporalidad (la mayor de toda la Unión Europea), el Gobierno también recoge una medida para acabar con el creciente auge de los falsos autónomos. Y es que el Ejecutivo tiene miedo de que, como desde enero la base mínima de cotización de los emprendedores será por primera vez en la historia inferior a la de los asalariados, se produzca un trasvase de afiliados del Régimen General al RETA, convirtiendo a empleados en falsos autónomos para así pagar menos a la Seguridad Social. Por ello, el empresario que cometa esta infracción será multado con sumas que oscilan entre 3.126 euros y 10.000 euros por cada falso autónomo confirmado.

    «Si la Seguridad Social detecta que una persona, haciendo la misma actividad, de repente pasa del Régimen General al de autónomos, si descubrimos que se trata de un falso autónomo, se aplicará la ley de infracciones», advirtió ayer la ministra Valerio.

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