• Lección de potencia y musicalidad

    La voz de Leo Nucci cada vez más brillante y su modo de cantar, una auténtica lección, sonidos redondos y expresivos y agudos «squilanti»

    antón de santiago La Voz.

    Después de asistir pasmado al festival canoro de este giovinotto de 73 años, Leo Nucci, todo un regalo en medio de dos formidables funciones de Il Trovatore, me entran dudas a la hora de reflejar tales lecciones: seguir el orden del recital o empezar por las propinas, selección de piezas maestras, cantadas de modo magistral.

    El programa tenía en su parte primera canciones de Verdi y Bellini. Inicialmente, Nucci se encomendó a il numi con un ramillete de plegarias verdianas en las que destaca Deh, pietoso, oh addolorata, sobre textos de Goethe (Fausto), modélica romanza del año 1838, en la que asomó la voz de Nucci, que había empezado un tanto fría; siguió Per pietà, bell?idol mio, de Bellini, y otras dos canciones de Verdi: Non t?accostare all?urna (1838) y L?esule (1839). Belcantismo muy bien resuelto.

    Había expectación, enorme deseo de sus numerosos fans de escuchar de nuevo en A Coruña a Nucci después de dos intentos fallidos. Se agotaron las entradas y, concluida la primera parte, la entrega era total por ambas partes.

    La segunda estaba dedicada a la ópera y por orden estético: Rossini, Bellini y Donizetti. La voz de Nucci cada vez más brillante y su modo de cantar, una auténtica lección, sonidos redondos y expresivos y agudos squilanti. Bravos y ovaciones. Qué es la voz de Nucci: un sonido, una vez colocado, redondo, bruñido, aterciopelado, coronado de agudos con squillo (campana), firmes y bien delineados. Detrás de la voz está el cantante inteligente que la domina y que canta, frasea y dice con temperamento y conocimiento. La mejor prueba son los aludidos bises.

    Gran lección de potencia, musicalidad y expresión. El maestro Ramón Tébar al piano hizo música con Nucci y además ilustró la presencia de Bellini con fragmentos de Chopin, el bellini del piano, que el propio Leo Nucci ponderó. Hubo largas y arrebatadas aclamaciones.

    Brincos

    Después de hacernos brincar alegremente con la cavatina de Figaro de Il Barbiere nos trasladó al patetismo de la muerte del don Rodrigo de Don Carlo, a las emociones encontradas de Renato en Un ballo in maschera, y a la escena de Gerard, Nemico della patria, de Andrea Chénier, inspirada muestra de declamación cantada, llena de transiciones.

    Ficha

    Leo Nucci. Temporada Lírica 15 /16 de A Coruña. Ciclo grandes cantantes. Leo Nucci, barítono; Ramón Tébar, piano. Arias de ópera y canciones. Teatro Rosalía

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