• Cazado en Panamá Carlos Pombar, una de las «narcopiezas» más deseadas

    Hacía 14 años que se encontraba huido de la Justicia y trataba de entrar con documentación falsa en el país

    M. ARES / J. ROMERO LA VOZ.

    Con paciencia y esperando un paso en falso, como el cazador para lograr la mejor presa. Así aguardó la Brigada Central de Estupefacientes a que José Carlos Pombar Cameán saliese de su guarida para conseguir una de las «narcopiezas» más deseadas. No en vano llevaba 14 años huido de la Justicia.

    El barbanzano, natural de A Pobra, fue detenido este lunes en Panamá cuando pretendía entrar en el país centroamericano con documentación falsa. Se especula con que hubiera volado al otro lado del Atlántico no con la intención de organizar un nuevo de transporte de droga, ya que se le considera con capacidad suficiente para hacerlo sin salir de su escondrijo, sino con fines económicos, es decir, buscando dónde depositar el dinero amasado con su actividad, tanto con la legal, al parecer relacionada con el mundo de la pesca, como con la ilegal, el narcotráfico, en el que se metió «oficialmente» en 1999 (cuando fue detenido por primera vez) y del que no salió, a pesar de sus proclamas de inocencia siempre que fue detenido.

    Pombar Cameán no perdió el tiempo en el exilio forzado por su actividad delictiva, ya que está considerado por las fuerzas del orden uno de los grandes narcos que operaban en el continente africano, desde el que, al parecer, organizaba transportes de cocaína procedentes de Sudamérica que reenviaba a Europa realizando el trasvase de la sustancia en alta mar, desde barcos pesqueros a lanzaderas.

    Residencia

    El narcotraficante pobrense fijó su residencia en Marruecos en el 2004, cuando fue apresado el pesquero White Sands con 3.100 kilos de cocaína camuflada con café a bordo, y ya entonces se consideró que él era el cabecilla de la operación y el propietario de la nave. Cuando se desarrolló la intervención policial, Pombar se encontraba en el país norteafricano, y en él se quedó para eludir la Justicia, pues ya contaba con currículo delictivo tras haber sido detenido en dos ocasiones en el marco de las operaciones Madera (una ramificación de la Temple), en el año 1999, y Candil, en el 2002, además de ser implicado por las fuerzas del orden en otros narcotransportes, como el de los casi 2.000 kilos del Meniat, del que Pombar salió bien parado, al aplicarle el juez el principio in dubio por reo.

    A pesar de encontrarse en el continente africano, Pombar nunca dejó de ser vigilado por las fuerzas del orden a nivel internacional, con la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional al frente, a la que se sumaron en las últimas semanas la DEA americana y el servicio de inteligencia del Reino Unido. Esperaban un movimiento en falso para cazarlo, como así ha sido, sobre todo teniendo en cuenta que se considera al pobrense probable organizador de otras operaciones de narcotráfico además de las que, por ahora, ha salido indemne.

    Ya entre el 2000 y el 2004, Dolores Delgado, hoy ministra de Justicia, siendo fiscala de la Audiencia Nacional, intentó meter entre rejas al narco gallego por su presunta implicación en un transporte de coca, pero fue incapaz. Posteriormente, sería puesto en libertad.

    Licencia de pesca

    En los 14 años de huida, Carlos Pombar se movió por la franja atlántica africana comprando licencias de pesca. Se tiene constancia de su presencia en Marruecos, Ghana y las dos Guineas, circunstancia que no extraña a los investigadores, ya que se considera la zona un paraíso para los narcos, especialmente Bisáu.

    Parece que Pombar, no obstante, deseaba volver a casa, porque se sabe que sus asesores jurídicos se interesaron hace un año por la prescripción de sus causas.

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