• «Frodo» y «Mariola» alegran la tarde a los niños con AME

    Los rapaces disfrutaron conociendo a todos los habitantes de la granja Serantellos

    j. cacabelos / B. Costa

    De lo que se trataba era «desconectar», decía Merchi el otro día, y nada mejor que visitar una granja para entrar en otro unirverso. En el mundo cada vez más urbanita que nos rodea, hay niños que nunca han visto una vaca, un caballo o una gallina de cerca, y la granja Serantellos de Castrelo actúa como una escuela perfecta para familiarizar a los más pequeños, y a algún adulto también, al ambiente rural. Ayer les tocó a los niños que sufren Atrofia Muscular Espinal, que participan en el primer Encuentro de Convivencia Nacional de Familias AME que se celebra en el colegio Salesiano de Cambados.

    Y pan recién hecho

    El objetivo de este encuentro es que los pequeños y sus padres compartan experiencias y, en ellas, caben también los animales domésticos. Así que pusieron rumbo a la granja en medio de no poca expectación. Algún niño más precavido advertía a uno de sus compañeros: «No te acerques tanto, que muerde». Pero había otros que se atrevían con todo y no pusieron reparo en darle de comer manzanas al poni Frodo y a la burra Mariola y a coger en la mano una chinchilla. Ayer también tuvieron ocasión de elaborar pan en el horno de Serantellos y, por supuesto, de comérselo. Y por la noche tocó fiesta amenizada por el grupo musical Chocolate. Las actividades siguen hoy. Por la mañana, tendrá lugar una misa lúdica y una visita a la Bodega Condes de Albarei situada allí al lado, en Castrelo. Por la tarde, se realizará una yincana y las familias del AME tendrán el privilegio de asistir a un taller de cocina con el prestigioso y televisivo Yayo Daporta. Mañana sigue el programa, con visita institucional al Concello incluida, y es que el gobierno local ha apostado fuerte por la iniciativa de Mercedes Álvarez de reunir a un colectivo que, por los problemas que tiene de movilidad, no suele tener oportunidad de verse las caras. Este año es en Cambados pero Merchi pretende que alguien coja el testigo para que los encuentros de familias con niños afectados por esta dolencia sigan en contacto. De lo que se trata es de disfrutar, aunque los afectados tampoco quieren perder de vista la faceta reivindicativa para recordar a los poderes públicos y la industria farmacéutica que siguen necesitando un tratamiento del que, por ahora, carecen. Y la AME no descansa.