El miedo crece en Palmeira

GALICIA

Vecinos de esta parroquia de Ribeira dicen que sufren represalias por denunciar las amenazas y agresiones de pandillas. Los jóvenes niegan las acusaciones

13 abr 2010 . Actualizado a las 16:07 h.

Lejos de mejorar, la situación del vandalismo en Palmeira, una parroquia del municipio coruñés de Ribeira, empeora. Al menos así lo quisieron hacer constar ayer decenas de vecinos de la localidad, que aseguran que la supuesta banda de jóvenes que se dedican a amenazar a los palmeirenses está tomando represalias -insultando y agrediendo- a quienes osan denunciarlos públicamente.

La única persona que hasta ahora se atrevió a dar su nombre afirma que ahora vive con miedo. Pero ella es solo una más de la larga lista de residentes que quieren denunciar esta situación. Son muchos los que dicen estar atemorizados e incluso evitan salir a la calle por miedo a ser agredidos, física o verbalmente. Y el sentir es unánime. «Na zona do porto dedícanse a circular cos coches a toda velocidade e por aí hai moitos nenos xogando e maiores paseando. Calquera día hai unha desgraza», explicaba ayer un vecino.

Otra palmeirense señaló que los jóvenes se escudan en la Ley del Menor: «Hainos mesmo de 12 anos, e saben que coa lei do menor non lles pode pasar nada e dincho á cara». Otra mujer reclama soluciones con urgencia para evitar males mayores: «Non queremos que isto vaia a máis, que un día teñamos que lamentar unha morte. E tamén hai que pensar en frear esta tendencia. Mentres os rapaces de 20 anos delinquen impunemente, os máis novos miran e aprenden deles». Los daños afectan a casas particulares y a mobiliario público. Hace semanas que la puerta está rota en un palomar, y que abollaron y rompieron varias persianas y ventanas en la rectoral.

Aumento de la vigilancia

Por todo ello reclaman públicamente a los políticos y a las fuerzas de seguridad que los amparen y que solucionen esta situación. «Os políticos só veñen aquí para pedir o voto, pero non para apoiarnos agora», relata otra mujer. «Isto non é nada novo, os concelleiros coñecen ben esta situación», apunta otra.

Desde el Ayuntamiento de Ribeira explican que el alcalde, José Luis Torres Colomer, está en contacto diario con las fuerzas del orden para tratar este asunto. Desde la Policía Nacional señalan que se han incrementado las labores de vigilancia en el lugar y esperan que se vean pronto los resultados y que se calme esta situación.

Por su parte, el BNG de Ribeira, a través del edil Luís Teira, presentó ayer una moción en el Ayuntamiento para pedir al gobierno local que «tome as medidas oportunas para que se eviten os actos vandálicos e se garanta a seguridade dos peóns nas rúas de Palmeira».

Por su parte, un grupo de jóvenes de Palmeira quisieron dar ayer su versión. Son tres, tienen entre 18 y 19 años, dicen estar buscando trabajo y prefieren no dar sus nombres. Aseguran que se exagera la situación y que la mayoría de los residentes no creen que haya tanto vandalismo.

Además, señalaron que desconocían muchos de los hechos que se hicieron públicos estos días, como que le habían cortado el teléfono a un vecino. «No somos una banda organizada y tampoco nos dedicamos a pegarle a la gente por la calle», explica uno.

Reconocen que hubo destrozos, pero dicen que ocurrió en carnaval, y que las culpas siempre recaen en ellos, aunque la realidad es distinta: «Aquí viene gente de fuera de Palmeira también». En cuanto a las pintadas, aseguran que llevan años adornando los muros y que ellos recuerdan que estaban ahí cuando eran niños. En cualquier caso, concluye uno de ellos: «Lo único que se consigue con esto es dañar la imagen de Palmeira y que no vengan turistas. Así no vendrán chicas en verano».