La concesionaria de la zona azul en Vigo, cuyo nombre oficial es XER (Xestión do Estacionamento Regulado), ha descubierto un sencillo sistema para incrementar la recaudación: señalizar como regulados los espacios reservados para los autobuses del transporte escolar. De esta forma conviven dos señalizaciones contrapuestas: una señal vertical de bus escolar, que reserva la zona con esta finalidad los días laborables de 7 a 19 horas, y las líneas azules del XER.
Desde que hace quince días se produjo el pintado de estas zonas han sido varios los afectados que han caído en la trampa. Estacionan sin percatarse de la señal del bus escolar y sacan el correspondiente tique del XER. Si tienen la desgracia de que pasan por allí policías municipales la multa está garantizada.
Esta faena ya la han padecido algunos conductores, que no entienden como pueden multarles habiendo pagado la tasa del XER. Por su parte, los vigilantes del servicio se limitan a informarlos de que aunque las rayas están pintadas allí no rige la línea azul sino la discreta señal del bus escolar que les había pasado inadvertida.
A fin de evitar este verdadero atraco los vigilantes han puesto en conocimiento de Dornier, la empresa concesionaria, esta situación. Sin embargo, ayer las zonas reservadas a los escolares seguían invadidas por la líneas de la zona azul.
Minusválidos afectados
No es la primera vez que la empresa decide por su cuenta ampliar su zona de actuación. Hace algunos meses ordenó a los vigilantes que exigieran el tique del XER a los coches que aparcaban en las plazas reservadas a discapacitados dentro de la zona azul. Cuando esta noticia apareció en La Voz el concejal de Tráfico, el socialista Xulio Calviño, puso fin a dicha anomalía de inmediato.
Este responsable municipal reconoció el sinsentido de reservar espacio a personas que en el mejor de los casos tienen movilidad reducida y se les exija acudir a las máquinas expendedoras de tiques que muchas veces están alejadas o en zonas inaccesibles para ellos. Por tanto, decidió una marcha atrás que se mantiene hasta ahora.
Fuentes de la policía municipal reconocen que los agentes tienen obligación de multar a los coches que estacionan en los espacios reservados al transporte escolar, igual que si lo hacen en paradas del autobús público o en las zonas de carga y descarga. Lo que los agentes no entienden es como se ha permitido, en el supuesto de que dicho permiso exista, señalizar con el color del XER dichas paradas.
En cualquier caso, esta ampliación irregular no es el único frente que tiene abierto Dornier. Desde que en septiembre se hizo cargo del servicio los conflictos con su plantilla se suceden y en el horizonte planea otra huelga. Los vigilantes se niegan a que aparezcan sus nombres en las multas que reciben los usuarios del XER. El Concello y la empresa insisten en que es la única vía legal para poder cobrarlas, pero los empleados creen que así tienen asegurados nuevos enfrentamientos con los usuarios.