Afirma que la decisión es para garantizar la operatividad de los aeropuertos en Semana Santa
06 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.¡Se acabó! El ministro de Fomento, José Blanco, ha dado un puñetazo en la mesa y ha borrado de un plumazo las condiciones laborales y salarios que ostentaron durante años los controladores aéreos. Por decreto ley, y argumentando la imposibilidad de garantizar la normal operación en los aeropuertos durante la inminente Semana Santa, el Gobierno ha rebajado por ley el salario de los controladores una media de 123.000 euros al año. Y lo que aún es más importante, ha arrebatado la posición de dominio a los controladores, que ya no podrán organizar su trabajo, determinar los descansos o cerrar y abrir pistas a su voluntad sin consultar con la empresa que les paga.
El poder vuelve a manos de Aena, o de otros operadores, pues la norma prevé también la liberalización en un plazo de tres años de la gestión de las torres de control, que podrá ser prestada por otros proveedores mediante concursos públicos. Además, Aena ha comenzado una suerte de auditoría de todos los aeropuertos con poca actividad para determinar en cuáles instalará el denominado Servicio de Información de Tráfico Aéreo, hasta un 72% más barato que el control aéreo.
Al más puro estilo Ronald Reagan, aunque algo más sutil, José Blanco ha terminado con la crisis aérea en dos días. Si el mandatario norteamericano despidió el 4 de agosto de 1981 a todos los controladores aéreos, que mantenían una huelga ilegal, el ministro de Fomento ha optado por el real decreto ley, la opción legal en manos de cualquier Gobierno para los casos de extrema urgencia.
A media mañana de ayer, el presidente de Aena, Juan Lema, comunicó por carta a los 2.401 controladores en activo que sus condiciones de trabajo quedaban derogadas en virtud del real decreto. Tras más de 60 infructuosas reuniones durante cinco años en busca de un convenio colectivo para el sector, y después que el sindicato mayoritario (USCA) presentara una propuesta que no rebajaba sino que encarecía su ya elevado coste salarial, Fomento ha roto la baraja.
En virtud del real decreto, que ya está en vigor, los controladores tendrán que trabajar 1.750 horas (su convenio marca 1.200) y solo podrán hacer otras 80 extraordinarias al año a un precio de 1,75 veces la hora normal. La hora adicional se pagaba hasta ahora a 2,65 veces la habitual. El régimen sancionador se intensifica, aparecen los despidos disciplinarios preventivos para quienes menoscaben o pongan en riesgo el servicio, y los descansos se acortan de manera notable. El salario medio de los controladores, hoy en 323.000 euros al año, queda reducido a 200.000, aún por encima de la media europea. De aquí al 2012, Aena se ahorrará los 300 millones anuales de déficit que le generaba el salario de los controladores y podrá, ese es su compromiso, rebajar un 15% a las aerolíneas las tasas de navegación.
«No es tolerable que una empresa pública pague sueldos millonarios mientras el Gobierno pide austeridad al resto de españoles», dijo José Blanco.