Caramelo insta a la Xunta a resolver el ERE tras el sí de los trabajadores

ECONOMÍA

Da por roto el período de negociación con los sindicatos ante la negativa de la CIG a valorar sus propuestas

05 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Se agotó el margen de acuerdo. Casi cuatro meses después desde que presentara el expediente de regulación de empleo, la dirección de Caramelo dio ayer por roto el período de consultas con los sindicatos. La firma comunicó a Traballo su intención de que sea la Xunta la que tome ya una decisión sobre el ERE después del referendo celebrado ayer por los trabajadores de la plantilla, en el que más del 50% de los empleados (222) dieron su aprobación a la última propuesta de bajas.

Fuentes de la empresa consideran que el pronunciamiento «por mayoría cualificada» de los trabajadores da por zanjado el debate interno abierto en la plantilla sobre esta propuesta de siete puntos. Un debate que ha terminado por dividir a la plantilla y a enfrentar a un grupo de los trabajadores con la CIG, sindicato mayoritario en el comité de empresa, al considerar que no vela por los intereses de los empleados.

La pelota queda ahora, por tanto, en el tejado de la Administración. Pero en un terreno de juego modificado sustancialmente tras el resultado de ayer. Antes del referendo, el propio director xeral de Relacións Laborais, Odilo Martiñá, reconoció ante los sindicatos y los negociadores de la empresa que la Xunta estaba condicionada en su decisión por el informe emitido por la Inspección de Trabajo, que recomendaba desechar la petición al considerar que la empresa no demostraba que el despido de 237 trabajadores fuese a mejorar la crítica situación financiera de la firma, que achacaban a defectos de los anteriores gestores. Por eso, en la solicitud remitida ayer a la Xunta, la dirección de Caramelo acompaña el acta del referendo celebrado ayer en la textil, que se entiende podría actuar como contrapeso.

Una hipótesis que rechazan de plano desde la CIG. «É un intento máis de facer valer unha tropelía como foi a de onte [en referencia a la consulta del lunes]», señaló Dores Martínez, portavoz de CIG-Textil. «É simplemente -añadió- a confirmación de que foi a empresa a que promoveu esa pantomima».

Desde la Consellería de Traballo rechazaron hacer ninguna valoración sobre el expediente ni sobre la influencia que tendrá el referendo en la decisión de la autoridad laboral. Recordaron, eso sí, que el informe de la Inspección «no es vinculante».

En cualquier caso, fuentes de la dirección de Caramelo remarcaron ayer que su solicitud se hace sobre la base del acuerdo de siete puntos pactado con la mediación de la Xunta, por lo que se respetaría la última propuesta de indemnizaciones (39 días con 34 meses de tope) y la voluntariedad de las bajas siempre que estas lleguen a 237.

Por su parte, los promotores del referendo pidieron ayer al comité que «se adhiera a la voluntad de la mayoría de los trabajadores» y se dieron de plazo hasta hoy para obtener una respuesta. Ante las suspicacias de los sindicatos sobre si los trabajadores que apoyaron el plan de bajas estarían dispuestos a acogerse a él, Saúl Mateos, portavoz de la plataforma, aseguró ayer que «los que votan a favor de un plan es porque están de acuerdo con todos sus puntos».