La banca se defiende y asegura que atiende toda la demanda de crédito solvente

M. J. Alegre

ECONOMÍA

La banca española se defiende, con dos frentes abiertos. El principal, con el Gobierno y la sociedad. Desde el presidente Zapatero a dirigentes de la oposición, líderes sindicales y asociaciones de consumidores, todos claman porque un sector que está recibiendo apoyos económicos cumpla con su papel y haga fluir la financiación a las empresas y las familias.

El jefe del Ejecutivo ha asegurado que el Gobierno será «exigente» con las entidades y que se mantendrá «vigilante» para que el crédito se desarrolle. La banca se aferra a los principios del sistema y asegura que atiende toda la demanda solvente que le llega, que es cada vez menor. El veloz aumento del paro, la larga etapa de tipos de interés elevados, y la desaceleración en picado de la economía están haciendo estragos en la capacidad de endeudarse con garantías de las compañías y los hogares.

Desde la Asociación Española de Banca (AEB) recuerdan que la propiedad de las entidades es de unos accionistas privados, y que, por añadidura, el grueso del dinero que prestan se lo han proporcionado unos depositantes igualmente particulares. Por el frenazo económico y por el control de riesgos, la tasa de crecimiento de los créditos ha pasado en poco más de un año de rozar el 30% a apenas alcanzar el 8% el pasado septiembre y desde entonces ha seguido bajando.

Un test

En pocos días se podrá tomar la temperatura a la voluntad de los bancos y cajas de abrir el grifo del préstamo pese a las dificultades. El Instituto de Crédito Oficial tiene el objetivo de que a partir del 23 de diciembre esté disponible la línea especial de crédito a las empresas, en especial medianas y pequeñas, que tienen problemas de circulante. Es decir, a las que, pudiendo seguir adelante con su actividad, se ven asfixiadas en estos momentos de final de año por el abono de la nómina, la paga extraordinaria o las facturas de los proveedores.

Para llegar a tiempo, la agencia financiera del Gobierno ha acelerado todos los trámites, pero hace falta que los consejos de las entidades financieras aprueben los convenios en un plazo récord.