un proyecto con
Guía práctica
APLICACIÓN REAL
EN RETAIL,
HOSPITALITY Y CONTRACT
Lo que empezó como una búsqueda de futuro se convirtió en una manera de cambiarlo. Estas dos empresas nacieron en Galicia con una misma raíz y ambición: diseñar espacios únicos donde prima la sostenibilidad.
LA GUÍA - Así empezó todo
Tattoo Contract y WIM Studio impulsan desde A Coruña proyectos integrales, creando materiales sostenibles a partir de textil y conchas recicladas. Su alianza con Banco Santander les acompaña en la expansión internacional.
Análisis
Guía Práctica
La historia de Tattoo Contract comienza donde muchas terminan: en la cola del paro. “Creo que es la mejor forma de definirlo”, recuerda Pablo García Bodaño, su fundador y CEO. Tras años de experiencia en una empresa gallega de equipamiento, decidió dar el salto por su cuenta. “Convencí a una persona para que viniese conmigo sin salario, solo con fe en el proyecto. Y así nació todo.” Quince años después, aquella idea inicial se ha transformado en una red de talento, diseño y producción que se extiende desde Galicia hasta el norte de Portugal, con colaboraciones en el Caribe, Europa y Oriente Medio. La clave, según Pablo, no ha sido crecer sin medida, sino mantener la esencia: “No queremos ser gigantes, queremos ser precisos. Hacemos proyectos grandes con una estructura pequeña”.
40% de sus proyectos
son nacionales
40%
60% de sus proyectos
son internacionales
60%
En los inicios, Tattoo Contract se especializó en equipamiento hotelero y retail, desarrollando proyectos integrales llave en mano. Su capacidad para coordinar carpinterías, diseñadores, ingenierías y montadores convirtió a la empresa en un referente discreto, pero sólido. Con el tiempo, esa experiencia cristalizó en WIM Studio, un laboratorio de materiales sostenibles donde se transforma textil reciclado, conchas de mejillón o yeso recuperado de obras en mobiliario y revestimientos de alto valor estético y técnico.
“WIM no nació de la moda verde, sino de la necesidad”, explica el CEO. “Veíamos toneladas de residuos textiles sin destino, y decidimos ser parte de la solución”. Hoy, ese impulso ha llevado a la creación de una planta piloto en Galicia y el proyecto de una futura fábrica en As Pontes, con 17 empleados en inclusión social. “Estamos demostrando que sostenibilidad, innovación e industria pueden convivir”, añade Pablo. Desde su sede en el polígono de Alvedro, las dos marcas operan como un ecosistema creativo donde la logística, el diseño y la producción dialogan con naturalidad. “Nuestra ventaja es estar cerca de los que fabrican. En Galicia y el norte de Portugal hay un talento industrial brutal. Solo hay que coordinarlo y darle propósito”, explica el CEO.
La relación con Banco Santander ha sido clave para consolidar ese modelo. “Para una empresa pequeña que gestiona proyectos internacionales, la banca no puede ser solo un proveedor financiero: tiene que ser parte del equipo”, explica Pablo. “El Santander nos acompaña desde el inicio de cada operación, nos ayuda a analizar riesgos, clientes y fórmulas de financiación. Son uno más dentro del proyecto”. Esa confianza les permite abordar obras en España, Portugal, Francia, Alemania o República Dominicana con solvencia y serenidad, sabiendo que hay un socio financiero que entiende su ritmo y complejidad.
EXPANSIÓN INTERNACIONAL
CON PARTNERS LOCALES
WIM Studio no surgió de la nada: es fruto de 15 años de experiencia. “Primero fuimos a muchas ferias contract, llevando materiales sostenibles de otros. Pero nos dimos cuenta de que la mayoría venían de China o Turquía. No era kilómetro cero. Y nos cansamos. Creamos una materioteca propia con todo lo que habíamos visto por el mundo, y dijimos: ‘ahora vamos a hacerlo aquí’. En Galicia se va a instalar una planta de 25 millones de euros para recoger y triturar textil, pero no saben qué hacer luego con él. Nosotros damos esa salida, integrándolo en muebles, revestimientos o espacios públicos”.
Por el momento, WIM solo cuenta con tres empleados, pero ya está accediendo a clientes que Tattoo no había logrado alcanzar. “Desde el principio estamos trabajando con dos grandes grupos que para mí son referencia en sostenibilidad, inclusión y accesibilidad: el grupo Ilunion y el grupo Santa Lucía”, explica. Ahora están empezando a colaborar también con Barbour. “Nos enviaron cazadoras para transformarlas en un material decorativo tipo gresite, con código QR y trazabilidad blockchain, que montaremos en sus tiendas de Madrid. Imagina: una empresa con poco más de un año y ya lanzando su propio material. Así es como crecemos, apoyándonos mutuamente”.
PLAN DE ACCION
Guia Práctica
Reconocen que el año pasado fue malo, de transición, pero tienen previsto cerrar 2025 con una facturación de tres millones de euros. “Para el próximo año esperamos llegar a los 8”. Su negocio va por proyectos y lo tienen asumido. “Hace cuatro años hicimos un hotel en República Dominicana y facturamos once millones. Banco Santander nos está ayudando mucho en todo este proceso. Les explicamos bien que, aunque un año facturemos dos millones y al siguiente ocho, no significa inestabilidad, sino que dependemos de proyectos de gran envergadura. Su equipo lo entiende perfectamente”. Para continuar su expansión internacional, la estrategia siempre es contar con socios locales. Por ejemplo, “en Catar tuvimos un partner que sigue activo. Es importante porque, cuando haces un hotel, tienes mucha postventa. A veces es solo cambiar una mesilla o un enchufe, pero necesitas a alguien allí”.
Innovar desde la necesidad
Tattoo y WIM nacen de la observación directa del entorno. Transforman residuos en recursos, convirtiendo la sostenibilidad en motor de negocio y diferenciación
La alianza como estructura
Su modelo de trabajo se basa en tejer una red de industriales locales en Galicia y Portugal. Coordinan talento, procesos y logística con visión global, pero raíces locales
La banca como socio estratégico
Banco Santander participa desde la fase inicial de cada proyecto, aportando análisis financiero, cobertura internacional y confianza ante grandes clientes
Crecer sin perder escala humana
Prefieren consolidar relaciones sólidas antes que una expansión superficial. Su filosofía: crecer con propósito y con partners locales
Desde sus orígenes humildes hasta sus colaboraciones internacionales, Tattoo Contract y WIM Studio demuestran que la verdadera innovación no consiste en inventar algo nuevo, sino en aplicar lo que ya existe de una manera más consciente, más sostenible y más humana. “Me gustaría que se nos recordara como unas empresas que ponen en valor a sus compañeros de viaje, que escuchan a los clientes y trabajan mano a mano con ellos. Me gustaría que nos recordaran como ese aliado que aportó soluciones, sentido común y compromiso”, confiesa García Bodaño.
Pablo se siente especialmente orgulloso de su equipo: “Son gente muy gallega en su forma de ser: sinceros, trabajadores, responsables. Tengo una compañera que es un ejemplo; lleva los presupuestos y siempre digo a los clientes: “el día que la veáis ponerse colorada, es que os está mintiendo”. También resalta la importancia de Banco Santander en este camino. “Es una relación muy abierta: vienen aquí, se reúnen con nosotros, destapamos todas las cartas y planificamos juntos”. Al final, todo proyecto es un reflejo de quienes lo sueñan, lo trabajan y lo hacen real.
Así empezó
todo
Un proyecto con
Cada pyme tiene una historia única. Muchas nacen en una cocina, un taller o un pequeño local de barrio, impulsadas por la pasión y el esfuerzo de una familia. Con el tiempo, algunas de esas ideas trascienden fronteras y se convierten en marcas reconocidas, llevando su esencia a nuevos mercados sin perder sus raíces. Crecer, adaptarse y llegar más lejos es posible cuando hay visión, compromiso y el apoyo adecuado. Porque internacionalizar no es solo expandirse: es compartir una cultura, una identidad y un legado con el mundo.
CREDITOS
Content strategy:
Aurora Yañez
Project Manager:
Pablo Aceña Martinez
Brand strategy:
Jorge Guillén García
Dirección de Arte Diseño UI:
Alessandro Marra
Desarollo:
César Iriso
Gonzalo Cachon

