Secciones

Tu edición

Casi 10.000 peregrinos llegaron a Santiago en el primer mes tras la reapertura del Camino

La afluencia crece, a pesar de que el balance de julio supone solo el 18 % de los más de 53.000 del mismo período del 2019

La Voz de Galicia

En el primer mes tras la reapertura del Camino, con la esperada llegada de peregrinos se ha registrado la entrega de un total de 9.752 compostelas. Esta cifra de todo julio supone el 18,2 % de los 53.319 peregrinos que llegaron en las mismas fechas del 2019, año en el que se registró un récord histórico. La afluencia tiene ahora una tendencia creciente, aunque se quede muy lejos de la registrada en años anteriores a causa de la pandemia del covid-19.

Estas circunstancias tienen una repercusión directa en los servicios que se ofrecen a los peregrinos a lo largo del recorrido, que todavía no consiguen arrancar con fuerza. Son varios los que coinciden al afirmar que todavía no están abiertos todos los albergues públicos, lo que ha hecho que se alojen, en muchos casos, en los privados. «Hemos notado una mala organización a nivel de reservas, lo que nos ha causado un poco de indecisión», señaló Borja Mendoza, de Extremadura, que salió de Xinzo de Limia con su compañero Carlos Oropesa.

La falta de peregrinos no solo se nota durante el propio trayecto, en el que apenas se cruzan con otro caminantes, también salta a la vista en sus estancias en los albergues. «En todos los que nos hemos alojado hemos estado prácticamente solos», afirmó Carlos Oropesa. La situación se repite a lo largo del Camino, donde todavía se encuentran muchos locales cerrados. «Hubo una etapa en la que después de haber recorrido 23 kilómetros encontré el primer bar abierto donde poder tomar un café. Pero también es normal, este año somos muy pocos», señaló José Díaz, de Alcalá de Henares (Madrid), que salió solo desde Tui. Recalcó que, en este sentido, «es la época en la que más seguro estás para hacer el Camino».

José Antonio Vasco, peregrino de Elche (Alicante) que llegó a Santiago 12 días después de haber salido de Oviedo solo, aseguró que el Camino fue la opción perfecta para aprovechar sus vacaciones dentro de España. Además, ante la problemática de muchos hosteleros para abrir sus negocios por la falta de peregrinos, quiso dejar su grano de arena realizando de nuevo el Camino, «porque quería aportar algo para ayudar a estos establecimientos», indicó.

Es un año diferente para la peregrinación y, como afirmó Mar Blanco, de Valladolid, que salió de Sarria con su compañera Cristina García, la esencia no ha sido la misma que otras veces porque «no hay ambiente peregrino». Aun así, el Camino sigue dejando experiencias emocionantes e inolvidables para los recién llegados a la capital, que terminan el recorrido con ganas de volver a repetir otro año más.

Etiquetas: Camino de Santiago