«Creo que siempre debemos conservar nuestro niño interior»
Monforte de Lemos
La escritora infantil Inés Silva se describe a sí misma como «una adulta aniñada» a la que le encantan los niños y la Navidad
25 Aug 2023. Actualizado a las 19:46 h.
Inés Silva (Buenos Aires, 1963) es una escritora argentina que aprovechó su presencia en la feira de Monforte para firmar ejemplares de sus dos libros. Cuenta que hace años se encontró con un texto de Julia Cameron para mejorar la creatividad. Uno de los ejercicios que propone esta autora es que todos los días por la mañana se debe escribir sin razonar. Dos meses después de esa lectura, Inés ya había desarrollado la habilidad de escribir. En el año 2003 llegó su perro Marvin y empezó a escribir sobre él. Durante la pandemia, decidió empezar a escribir un libro para niños basado en su mascota. Así surgió su primera obra: Las aventuras de Coco y Marvin.
—¿Por qué decidió escribir cuentos infantiles?
—Porque me gustan mucho los niños. De hecho soy educadora preescolar, aunqueo nunca ejercí de ello. Lo que intento hacer en cada libro es dejar una enseñanza para los más pequeños, porque siempre me interesaron mucho y es a ellos a quien quiero llegar con mis historias.
—¿Esconden alguna moraleja sus historias?
—Sí, siempre. Además, lo que intento con mis libros es afianzar el vínculo entre padres e hijos a la hora de leer un cuento. Creo que es algo que los niños van a recordar siempre y es ahí cuando van a desarrollar su amor por la lectura, algo que me parece realmente importante.
—¿Qué temas suele tratar en sus cuentos?
—La amistad y la empatía sobre todo. Por ejemplo, en mi segundo libro trato estos temas cuando la protagonista se encuentra con un caracol que ha perdido su concha y ella se pone en su lugar y lo ayuda a encontrarla. También trato de reflejar en mis libros el estar en contacto con la naturaleza, el ejercicio y los juegos, ya que con estos los niños crecen y aprenden a respetar a los compañeros.
—¿Por qué cree que es importante fomentar la lectura desde la infancia?
—Para mí lo que logra un libro es despertar y abrir la imaginación. Creo que nada supera a la imaginación y es muy importante fomentar este poder en los niños pequeños sobre todo. Esto solo se consigue leyendo un libro a tempranas edades.
—¿Qué leía de pequeña?
—De pequeña recuerdo haber leído en el colegio el libro de Platero y yo. Sin embargo, no tuve el hábito de leer con mis padres y con esa carencia aprendí a que la lectura era muy importante, y que tenía que leerle en un futuro cuentos a mi hija. En mi casa no había muchos libros porque mis padres tampoco tenían quienes se los leyeran todas las noches de niños. Era algo que yo quería cambiar con mi hija.
—¿Es difícil vender cuentos infantiles?
—Sí, bastante difícil. Porque las editoriales entregan los libros a las distribuidoras y estas sacan una tirada de aproximadamente trescientos libros y al llegar a la tienda te encuentras con que está tu libro con muchos otros. Una vez que está ahí, supón que alguien lo lleva: queda ese vacío y solo va a haber otro libro si el vendedor lo pide. Hace falta mucha difusión y mucha promoción. En mi caso, lo he hecho de muchas maneras. Por ejemplo, leyendo libros en un café o firmándolos en la Feira do Libro en Monforte.
—¿Existe algún tipo de censura en la literatura infantil?, ¿hay temas tabúes?
—A mí no me ha pasado. Yo todo lo que hago intento hacerlo con mucha responsabilidad. Hay gente que piensa que escribir literatura infantil es mucho más fácil, pero hay que tener mucho cuidado con lo que uno dice porque al final te estás dirigiendo a niños. Me imagino que si las editoriales ven algo inoportuno decidirán no publicar el libro o cambiar el texto de otra manera.
—¿Está trabajando ahora en algún libro?
—Ya terminé un nuevo libro. Es una historia de Navidad que creo que es algo que a los niños les gusta mucho. Incluso a mí, que soy una adulta aniñada. Creo que no es algo malo y que siempre debemos conservar nuestro niño interior. En mi cuento, a tres niñas les pasa algo muy fantástico porque conocen a un perrito que está en uno de los adornos navideños y este personaje las transporta a un lugar donde solo viven animales. Es un libro con el que los niños van a poder soñar e irse de la realidad.