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Rafael Louzán: «Los clubes quieren que siga»

La renovación de las sedes y el aumento de licencias y del valor patrimonial de la RFGF, sus avales

La Voz de Galicia

En unos meses finalizará el primer mandato de Rafael Louzán Abal (Ribadumia, 1967) como presidente de la Real Federación Gallega de Fútbol (RFGF) y todos los estamentos del balompié autonómico deberán elegir a la directiva que guíe sus pasos en el próximo lustro. Louzán confirma a La Voz que se presentará y lo hace confiado y satisfecho por el trabajo realizado.

-En diciembre del 2014 el fútbol gallego lo eligió como presidente. ¿Qué balance hace?

-Podemos decir que ha llegado una transformación real. La federación llevaba décadas sin evolucionar y se había quedado obsoleta, anticuada. Hay un dato que lo dice casi todo. El valor patrimonial que había cuando llegamos pasaba poco de los 600.000 euros y ahora está en ocho millones. Las delegaciones estaban en locales muy mal ubicados, en alquiler, y ahora tenemos patrimonio propio, con una sede central en A Coruña en la que es fácil aparcar y sin gasto por hacerlo. Esto era un tema fundamental, porque queríamos empezar a hacer muchas cosas, pero, ¿cómo lo hacíamos? Era imposible. ¿Cómo organizabas las cosas? Los trabajadores no tenían espacio para desarrollar sus labores.

-¿Se presentará Rafael Louzán a las próximas elecciones?

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-Sí. La inmensa mayoría de clubes están en esa línea, de que siga. En su momento, a este equipo directivo, porque esto no es una cuestión de una persona, nos pidieron la transformación y ahora nos dicen que continuemos. Además hay trabajo por hacer y lo vamos a pelear.

-¿Qué puede aportar?

-La capacidad de gestión que hemos tenido estos años, fundamental para esta transformación. Ahora todas las ciudades de Galicia, y zonas como A Mariña, Costa da Morte, Monforte, Verín y O Barco, tienen una atención directa. Los clubes sienten esa cercanía. También en la asistencia médica por accidentes deportivos. Cuando yo llegué tenían 2 hospitales en Galicia y ahora 13, además de más de 50 clínicas de consulta y rehabilitación, distribuidas geográficamente por toda la comunidad. ¿Para qué? Para que no tengan que desplazarse demasiado. Y todo esto, sin incrementar las cuotas de mutualidad en los últimos tres años, porque soy consciente de las limitaciones económicas de los clubes.

-¿Va a haber caras nuevas en su equipo de trabajo?

-Yo siempre me he rodeado de personas del fútbol. Estoy encantado con todos los que me han acompañado hasta ahora, también con los trabajadores. Es cierto que habrá que incorporar a más gente, porque la estructura cada día es mayor. Pasamos de tener 3.000 a 5.000 equipos, y para ese engranaje es posible que haya que añadir a algunas personas que quieran incorporarse Pero todavía no tengo en mente nadie, es prematuro para eso.

-¿Cuenta con tener rival?

-Pues no lo sé. Estas elecciones son con un proceso inverso, primero hay que elegir los asambleístas y hasta noviembre o diciembre no se presentarán los candidatos. Inquietudes siempre hay y a todas las personas que quieran presentarse hay que tenerles un respeto. Pero aquí en tres años y medio se ha hecho un trabajo, que debía haberse hecho paulatinamente en décadas. Ahora nuestra prioridad será ver cómo podemos ayudar de una forma más directa a los clubes. Hemos multiplicado por veinte el volumen de ingresos externos, gracias también a los patrocinios que antes no había, y esto nos permitirá estar más cerca de ellos.

-¿Está Galicia muy escasa de instalaciones?

-Es curioso, porque ahora mismo se da una paradoja. En donde más crece el número de equipos y de jugadores es en las ciudades y en sus alrededores, y ahí es en donde hay una carencia grandísima de instalaciones. Y paradójicamente vas al rural, con menor demanda, y hay unos campos fantásticos. Por ejemplo, en A Coruña están entrenando 4 equipos a la vez en un mismo campo. Y no hay más horas. Así que pido sensibilidad y colaboración por parte de las administraciones para que hagan un esfuerzo a mayores, porque el fútbol es el deporte mayoritario en Galicia y hace un servicio importante a la sociedad. Mantiene ocupada a la población infantil, también a los mayores de 50 años... El fútbol veterano mueve dentro de la federación unas diez mil licencias y todavía hay algunas agrupaciones pendientes de entrar.

-Habla de falta de espacio. ¿Qué ha pasado exactamente con los campos de Visma en A Coruña?

-Fue un regalo envenenado que heredamos, producto de una mala planificación desde el inicio y hasta el final. Cuando llegamos ya estaban adjudicadas las obras, había un tendido de alta tensión por encima de un campo, y hubo todo un elenco de dificultades hasta que el Concello entendió que la presión ya no la podía soportar y tuvo que asumir esa responsabilidad. Así estaba firmado en el convenio. Por nuestra parte, estuvieron las obras terminadas durante dos años, pero el Concello no recibía los campos. Ahora los asumieron, porque están viendo que hay mucha precariedad en A Coruña y estos dos, los de Visma, no son todavía la solución.

-¿Hace falta algo más?

-Lo que era prioritario era poner en marcha la modernización de las instalaciones. Ahora cualquier persona puede hacer una ficha a través del móvil y además hay un espacio para trabajar y también para formar entrenadores, árbitros, directivos... Porque aparte de atender a los clubes, las sedes tienen el objetivo de formar.

«Tenemos cerca de 40.000 licencias más»

Una de las principales prioridades de Louzán ha sido unificar toda práctica balompédica bajo una misma federación.

-¿Da por cerrada la integración del fútbol sala?

-Pasamos de 655 licencias a casi 19.000. Supuestamente, según los datos aportados por la extinta federación de fútbol sala, decían un dato que nadie contrastó nunca, que había entre 25.000 y 27,000 licencias. Por lo tanto, quedaría un pequeño camino por recorrer ahí. Pero hay que tener en cuenta que la transformación no vino solo del fútbol sala. Cuando nosotros llegamos la federación contaba con unas 60.000 licencias y ahora hay 97.000. Hay casi 40.000 licencias más, que no tendrían tanta importancia si no existieran los derechos de televisión. Porque su venta centralizada en el fútbol profesional permite que haya una compensación para las territoriales en función al número de licencias que tenga cada una. Y Galicia, por tener ahora este volumen, va a tener unos ingresos a mayores de unos 500.000 euros, que logramos gracias a la entrada del fútbol sala, de los veteranos, del fútbol gaélico y del aumento del fútbol femenino.

-Llama la atención el crecimiento del fútbol femenino.

-Sí, pero me gustaría que creciese incluso más. Hace tres semanas presentamos un plan especial para incentivar la participación de la mujer en el fútbol. Vamos a financiar desplazamientos y, por cada licencia, los clubes van a tener una participación económica para incentivar que aumente el fútbol femenino en Galicia, que no es poco ya. Pero aún queda recorrido.

-Este año estrenarán las categorías de base femeninas.

-Sí, es que era muy curioso. No había fútbol base femenino en Galicia. Queremos hacer una competición de base norte-sur. Ahora mismo hay inscritos 17 equipos y esperemos que podamos conseguir esos dos grupos que hablábamos, norte y sur. Porque además tenemos un problema por resolver, y es que en Ourense nos hemos quedado con solo un club de fútbol femenino y en Lugo apenas hay tres o cuatro. A las provincias del interior, sea por dispersión o por otros motivos, les está costando más.

«Con Rubiales vuelve el sectarismo»

Rafael Louzán se significó en su momento en la lucha contra el villarismo y ahora está disgustado por el modo de proceder de Luis Rubiales al frente de la Real Federación Española de Fútbol, quien en menos de cuatro meses encadena conflicto tras conflicto con una gestión ya ampliamente contestada.

-¿Va a seguir estando activo el fútbol gallego en la RFEF?

-Sí, claro. Hubo gente que me dijo que no debería ser tan contundente a la hora de denunciar cosas que pasaban en la etapa de Villar. La RFEF era una casa sin normas. La ley la ponía siempre el más fuerte, que eran los que más tiempo llevaban, y quedó demostrado que la postura que marcaba Galicia era la correcta. El fútbol tiene que evolucionar y en esa casa había muchos dirigentes que querían que todo siguiera igual. Yo aterricé allí sin ningún tipo de mochila y me dediqué a defender en la RFEF los intereses de Galicia. Al fútbol gallego, durante muchos años se le negaron muchas cosas, también porque no se pidieron. En Tenerife hay 18 campos federativos. En Galicia, 1.

-Ahora está Rubiales.

-Es otra realidad, pero de momento no está contentando a nadie. Vamos a ver lo que deparan los próximos tiempos. De momento, los medios más importantes, incluido La Voz de Galicia, recogen que en la opinión pública y las encuestas se manifiesta que no se está conforme con sus tres principales decisiones. Y ya no es un problema de acertar. Un dirigente tiene que tener la prudencia necesaria para no ir a apagar los incendios con gasolina. Y Rubiales no ha estado acertado en prácticamente ninguna de las decisiones que ha tomado, y así se lo he trasladado ya. Además, cometió un gravísimo error. En la etapa de transición postVillar se contó con todas las territoriales y ahora no, porque no le interesa que estemos. Con Rubiales vuelve el sectarismo y, curiosamente, las territoriales que tenemos un mayor volumen de licencias, que movemos el 60 por ciento del total, no tenemos ni capacidad de, por lo menos, opinar. Y eso es un absoluto error. Esto no es transparencia, como él presume. Yo no lo hubiera hecho así. Ni eso, ni la inmensa mayoría de las decisiones que ha tomado.

-¿Qué le parece la amenaza de huelga de la AFE por el partido de liga en Estados Unidos?

-Me parece una barbaridad que se utilice a los jugadores para batallas particulares. El dinero que consigue la Liga para todo el fútbol, también para nosotros, es extraordinario y no es bueno andar con estas disputas.

-¿Teme que Rubiales margine al fútbol gallego?

-No, porque estaría marginando a una parte importante del fútbol español. Tenemos casi el 10 por ciento de las licencias totales. Eso no lo puede hacer ni él ni nadie. Galicia, aunque recibe cantidades importantes de la RFEF para su funcionamiento, tiene capacidad autónoma para funcionar, por lo que se le debe tener respeto y aprecio.

-Pero no les escucha.

-Pero tampoco a Andalucía, Madrid, Castilla y León, Castilla La Mancha, Aragón... Se equivoca. La asamblea de Villar fue la que eligió a Rubiales, le dio la mayoría, y hubiera sido el momento idóneo para contar con todos.

-¿Estuvo tentado de presentarse?

-Varios compañeros de las territoriales me lo pidieron, pero no era el momento porque no se hicieron unas elecciones desde cero.

-Pero en el 2020 sí que serán desde cero y podría ser su opción.

-Hay muchas ganas de votar, pero por parte de todo el fútbol español, y de aquí a allá es un camino largo. Ahora lo que toca es trabajar en Galicia y seguir modernizando la federación gallega. Lo otro habrá que valorarlo en su momento.

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