Una mujer mata por celos a su pareja de un hachazo en la cabeza en Arteixo
Galicia
La presunta autora del crimen esperó a la Guardia Civil en el portal de su casa La detenida ya durmió en el calabozo y pasará hoy a disposición judicial.
05 Dec 2002. Actualizado a las 06:00 h.
José Iglesias García, un vecino de Arteixo de 47 años, encontró la muerte en su casa ayer de madrugada. No se lo esperaba. Ni siquiera pudo prevenir el mortal hachazo con el que su compañera sentimental le segó la vida pocos minutos después de entrar en el domicilio que ambos compartían en el número 227 de la travesía de Meicende, en el municipio coruñés de Arteixo. Los celos son el móvil sobre el que trabaja la Guardia Civil para esclarecer los hechos. La presunta asesina, P.?B.?M.?R., una ciudadana portuguesa de 49 años, decidió no creer en las promesas de fidelidad de su compañero y le asestó el golpe de odio en forma de machetazo aprovechando un descuido de José. Él estaba sentado en el sofá del comedor del domicilio que ambos ocupaban desde poco antes del inicio del verano. Y ella se aprovechó de su descuido para provocarle una fractura en la cabeza con la consiguiente pérdida de masa encefálica. Tres horas para pensar Ni siquiera se preocupó de ocultar el arma homicida. Se tomó más de tres horas para pensar en lo que había hecho. Entonces cogió el teléfono y avisó a una persona de su entorno. Le pidió que diera aviso a la Guardia Civil y se aprestó a entregarse a las fuerzas del orden. De hecho, la principal sospechosa, con el bolso en ristre y bien arreglada, recibió a los agentes del cuartel de Arteixo en el portal de su casa, y los acompañó en la primera inspección del inmueble. La causa del rifirrafe parece ser una presunta infidelidad de la víctima. Según se deduce del primer testimonio de la detenida, ella echó en cara a José una relación con otra mujer, una ciudadana de pelo moreno que habría acompañado al fallecido por alguno de los bares del municipio el mismo día en el que ocurrió el fatal desenlace. No era la primera vez que a José lo acusaban de algún desliz fuera de su relación de pareja. Una semana antes, según las versiones de algunos de los vecinos consultados, al lugar de los hechos acudió una patrulla de la Policía Local de Arteixo alertada por los gritos que se registraban en el interior de la vivienda. En aquella ocasión, la ahora detenida -hoy será puesta a disposición judicial- atendió a los agentes desde la misma ventana de su vivienda y les aseguró que no pasaba nada.