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El Gobierno plantea una nueva fórmula para revalorizar la pensión desde el 2020

Propone que se calcule utilizando la media de los últimos doce IPC mensuales

La Voz de Galicia

Enero traerá un regalo para los más de 8,6 millones de pensionistas: una paga que les supondrá 13,4 euros extras de media a cada uno, una vez que el Gobierno por fin ha confirmado que revalorizará las prestaciones en un 1,7 %. Sin embargo, no se trata de que el Ejecutivo se haya decantado por el IPC de noviembre en detrimento del de diciembre (otra de las opciones que se barajaban), sino que se basa en una nueva fórmula que pretenden instaurar a partir de ahora y que será la media que aporten los índices de inflación interanuales de los últimos doce meses.

Así lo anunció el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, que avanzó que esta es la propuesta que han mandado a los agentes sociales y con la que pretenden enterrar definitivamente el actual índice de revalorización que introdujo la reforma del 2013 aprobada por Mariano Rajoy y que abocó a los mayores a un incremento mínimo del 0,25 %, y que así sería al menos para las próximas tres décadas. Eso sí, Granado admitió que la aprobación del nuevo mecanismo de actualización tendrá que esperar al 2019, puesto que «este año ni hay norma que lo habilite ni posibilidad de contabilizar una subida», aunque sí presumió de que hay «dinero para pagarlo».

El pago por la desviación del IPC de este año obligará al Gobierno a poner 256 millones De esta forma, la nueva fórmula sustituiría oficialmente al índice anterior ya en el 2020. No obstante, antes de eso tendrá que convalidarse en las Cortes Generales, aunque Granado confía en que no pongan en el Congreso ningún obstáculo para su aprobación, puesto que «es la fórmula más justa» para utilizar el IPC -de modo que los jubilados no pierdan poder adquisitivo- y «ser correctos» con la recomendación del Pacto de Toledo, que recientemente acordó que las pensiones debían actualizarse «en base al IPC real».

El Ministerio de Trabajo propone así no solo derogar el polémico índice del 0,25 % -que era algo sobre lo que ya existía unanimidad en todos los grupos políticos y agentes sociales-, sino incluso cambiar el sistema de cálculo para revisar pensiones que existía anteriormente y que utilizaba el IPC de noviembre. Ahora se hará con el promedio de la inflación de los doce meses previos a cerrar el año, es decir, de noviembre de un año a diciembre del siguiente. Cabe destacar, no obstante, que normalmente esta media coincide con el dato de noviembre, tal y como ocurre este año, salvo que en dicho mes se produzca una errática subida o bajada de precios.

El impacto

Esto supone que en enero las arcas de la Seguridad Social tendrán que hacer un desembolso extra de unos 256 millones de euros o «un poquito menos», en palabras de Granado. Y es que el Gobierno tendrá que compensar a los pensionistas por cada décima de desviación del IPC respecto a la subida aplicada, que está cuantificada en un coste de 128 millones por décima, que se duplica puesto que esa décima se consolida al año siguiente. Así, las prestaciones se elevaron un 1,6 %, y esta fórmula escogida da una inflación media del 1,7 %, es decir, una décima de diferencia.

Esta paga de compensación no la cobrarán solo aquellos cuya pensión se revalorizó un 1,6 %, sino también los beneficiarios de las prestaciones mínimas y no contributivas, que tras la aprobación de los Presupuestos se elevaron un 3 %, lo que significaría que no han perdido poder adquisitivo, sino que han ganado 1,4 puntos de poder de compra. «La subida de una décima será para todos, siempre se ha hecho para todos, también para los del 3%», recordó el secretario de Estado.

Y así será siempre a partir de ahora... siempre y cuando esta medida finalmente se apruebe en el Congreso.