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La reforma del paseo marítimo pone fin al tranvía

Entre las Ánimas y Adormideras se taparán las vías y se ampliarán zonas verdes y de ocio

La Voz de Galicia

El paseo marítimo cambiará de aspecto en un tramo de casi dos kilómetros de longitud, el que va desde el entorno de San Antón hasta la rotonda de Adormideras. La intención del gobierno local es llevar a cabo una remodelación radical de ese espacio, transformando la ruta actual en un largo parque.

Los primero que se hará será prescindir de dos de los cuatro carriles actuales: quedará uno por cada sentido de circulación. Seguirá habiendo carril bici y una pista para corredores, y muchas más zonas verdes, incluyendo espacios de ocio, como canchas de deportes al aire libre y áreas biosaludables.

Habrá árboles y zonas verdes a lo largo de todo el recorrido. Se intentarán conservar las actuales farolas, reubicándolas y restaurándolas como elementos emblemáticos e identitarios del actual paseo.

Lo que no habrá allí serán vías para el tranvía. El gobierno local anunció hace semanas que tomaría a corto plazo una decisión sobre el futuro de una infraestructura en desuso desde el 2011 pero que nadie finiquitó nunca. El estudio preliminar para la reforma del paseo deja claro que no habrá más tranvía. Las actuales vías serán tapadas -es más económico cubrirlas que quitarlas-, lo que, de hecho, supone el punto y final de un medio de transporte que requeriría millones de inversión para su restablecimiento.

El ejecutivo, confirmó el concejal de Urbanismo, Juan Díaz Villoslada, está preparando el encargo del proyecto técnico completo para acometer las obras de reforma del paseo. El edil indicó que la inversión prevista se sitúa entre los 2,5 y los 3 millones de euros, financiada en buena parte con los fondos europeos Eidus.

Es precisamente esa financiación la que garantiza que la obra se llevará a cabo aunque todavía estén por pactar los presupuestos. Europa aporta el 80 % de los 2,5 millones previstos -si finalmente la cantidad aumenta la diferencia la pagaría el Ayuntamiento- y si los trabajos no se ejecutan, los fondos se perderían

La reforma prevista aumentará las zonas verdes, pero no acabará con el aparcamiento, que seguirá existiendo, en batería, en distintos puntos del recorrido, principalmente en el frente ubicado a la altura de la Hípica. Desde el consistorio entienden que el proyecto contribuirá a revitalizar todo el paseo, una de las apuestas de los socialistas para este mandato. 

En servicio 14 años

Aunque las obras no tienen fecha, la intención es ejecutarlas durante este mandato. La cubrición de las vías del tranvía certificará el final de un medio de transporte que estuvo en servicio en A Coruña durante 14 años.

Comenzó a andar en 1997, siendo alcalde Francisco Vázquez, y fue ampliando poco a poco su recorrido. El 7 de agosto del 2003 se abrió el último tramo, entre Matadero y las Esclavas. Costó 3,6 millones de euros. El tranvía recorría ocho kilómetros en total y siempre fue deficitario. En el 2011, tras un descarrilamiento, se guardaron los vehículos en cocheras a la espera de que se decidiera qué hacer con la infraestructura, que requería fuertes inversiones para volver a dar el servicio. Desde entonces y hasta ahora ningún gobierno local determinó si el tranvía volvería o se acabaría. Hasta ahora.

Etiquetas: Transporte Francisco Vázquez Urbanismo Hípica A Coruña ciudad