El juzgado considera que no hay conductas susceptibles de ser sancionadas con la destitución.
El Juzgado nº3 de Pontevedra ha declarado improcedente el despido del bombero Pablo Álvarez, del que se supo que había protagonizado un vídeo erótico después de ser despedido.
La sentencia reconoce que «no hay conductas individualmente, o apreciadas en conjunto, susceptibles de ser sancionadas con el despido, pudiendo atribuir el mismo a otras razones» y sobre el tema del polémico vídeo añade que «no pasa de ser una exhibición del cuerpo de una persona algo que puede ser erótico, pero que hoy en día no puede calificarse de escandaloso». Además cuestiona que no fuese hasta después del despido por lo que parece que «la difusión parece que se provocó tras la decisión de la demandada», aludiendo a la empresa.
El sindicato CIG ha mostrado su satisfacción por la decisión judicial que considera que desmonta uno por uno los argumentos que motivaron el despido. Insisten en que consideran que el despido de este bombero es un «atropelo laboral» y fue «artellado pola empresa unindo unha serie de feitos cotiás que lle permitiron construir una imaxe falseada da realidade para venderlla á opinión pública». Por eso, solicitan que tras la decisión judicial se reincorpore al trabajo.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios