Casi once años después del derrumbe, la jueza de Instrucción número 5 de Vigo envió el expediente al titular del Penal 2 para celebrar la vista oral en la primavera del 2010
20 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El juez de lo Penal número 2 de Vigo recibió ayer el expediente del caso Odriozola, un edificio centenario de la calle García Barbón, 4, que se desplomó el 2 de marzo de 1999 y en el que murió aplastada la vecina Carmen Obenza y otros dos resultaron heridos. Ahora el solar es ocupado por la Agencia Europea de Control de la Pesca, que conserva la fachada original. La jueza que investigó el derrumbe cerró esta semana la instrucción y remitió varios volúmenes con miles de páginas de documentación al juzgado penal para que celebre el juicio.
Todavía no hay fecha señalada pero los juristas calculan que la vista oral podría celebrarse entre marzo y mayo de 2010, cuando se cumplen once años del desplome. La instrucción se prolongó debido a la complejidad técnica del caso y a las decenas de litigantes, siete imputados y peritos que concurren en el pleito.
En todo caso, el juicio se celebraría en el primer semestre del próximo año y la vista podría ocupar quince días de sesiones por la mañana. El alto número de abogados obligará probablemente a buscar una sala especial de mayores dimensiones que la ordinaria de penal. En Vigo, las salas más amplias son la de la Audiencia Provincial, ocupada casi toda la semana.
La instrucción se demoró varios años porque la jueza tuvo que esperar a que los peritos redactasen sus informes sobre las fotografías tomadas en el escenario del accidente, un muro medianero que compartían el edificio desplomado y otro demolido. El escrito de calificación de la Fiscalía fue redactado hace un lustro pero luego los representantes legales de las partes tuvieron que leer uno por uno la documentación y responder con otro escrito.
Tres años de cárcel
La Fiscalía pedirá en el juicio tres años de cárcel para cada uno de los siete imputados, a quienes acusa de homicidio imprudente. Reclama que indemnicen con 1,6 millones de euros a la familia de la fallecida.
Entre los encausados figuran el dueño de la empresa que vaciaba el edificio contiguo, en el número 6. También están implicados dos socios y dos administradores de la firma Guneypro SL, propietaria del inmueble que iba a ser demolido, y dos aparejadores que dirigían la obra.
El fiscal acusa a ambos arquitectos técnicos de un homicidio por imprudencia grave y profesional y solicita que no puedan ejercer su oficio durante cinco años.
El ministerio público concluye en su informe que el derrumbe del Odriozola obedeció a la forma «absolutamente inapropiada» en que fue llevada a cabo la demolición. Según la teoría de la acusación, las obras eliminaron las cargas que soportaba el muro medianero del número 6 y los responsables no contrarrestaron dicha pérdida con los apeos y apuntalamientos necesarios sobre la pared medianera. Eso ocurrió a pesar de que lo había previsto el proyecto básico de la arquitecta. Las maniobras desestabilizaron la medianera, deteriorada pues databa de los años 1875 a 1906.
«Los aparejadores no se inmutaron cuando el encargado de obra no respetaba el proyecto y confiaron en la divina providencia para que no se produjese el desastre», dice el fiscal.