De todo hubo en la vida de Manuel Barros Fernández (1918-1998), igual que en el acto celebrado hace unos días en su Coruxo natal a propósito de la presentación de sus memorias, O rapás da aldea. Ningún escenario mejor para entender el recorrido vital del protagonista. A la mayoría de los asistentes les resultaban particularmente cercanas las historias que relata Manuel, en unos pocos casos porque las compartieron con él, y en los más porque se las escucharon de viva voz a sus mayores, compañeros de fatigas del autor.
La cita fue en el Centro Cultural de Coruxo, y contó con la participación de Carlos Barros, principal artífice de que que el testimonio vital de su padre haya visto la luz, y del historiador local e integrante de Xistra Xerardo Santomé.
Uno de los momentos más emotivos se produjo cuando Carlos leyó algunas páginas en las que se cuentan las miserias de la época y, sobre todo, aquellas en las que se narra la represión del 36 con los asesinatos de Basilio Rodas y Edelmiro, O Xurelo. Y es que en la sala había familiares de Basilio y de otros represaliados.
Entre los asistentes también se encontraba Steve Sklair, un realizador inglés de la BBC afincado en Vigo que se sintió cautivado por las memorias de Manuel y que le han servido de base para un documental.
El citado documental transcurre en los mismos escenarios en los que lo hizo la vida del rapás da aldea: Coruxo, Coia y el astillero Barreras. En el primer caso se grabó en el puerto de Canido, donde el niño Manuel iba a robar pescado para saciar el hambre; la casa en la que se crió de niño en Couto de Abaixo, donde ahora vive su prima Clementina; el Centro Recreativo y Cultural y la playa de Fontaíña, donde no solo queda aún alguna gamela de las que surcaban la ría en tiempos de la República, sino también un marinero, Xaquín Lorenzo, que contó ante la cámara cómo era aquella.
El espectador podrá ver también a Sara y a Lola dos vecinas de la zona contemporáneas de Manuel. Cuenta Carlos Barros lo sorprendido que se quedó cuando la primera se arrancó a cantar un romance de los años de la República, «que terminamos a dúo». Lo curioso es que Sara lo había aprendido en los años 30 en la fábrica de conservas en la que trabajó y Carlos lo hizo a finales de los 60 durante su etapa de universitario en Madrid.
El documental reserva una parte importante a Coia, que es lo mismo que decir a Mucha, su compañera de toda la vida; su hijo Carlos, su nuera Marilús (María Luz García) y su nieta Xiana.
El tercero de los escenarios principales es Barreras, donde transcurrió buena parte de la vida laboral del protagonista (36 años en total), y en el que se jubiló anticipadamente en 1976.
Además de varios dirigentes sindicales, entre otros Pepe Cameselle, y algún responsable de la firma, en las escenas tomadas en el astillero aparece también Carlos Barros. Y es que curiosamente realizó en la empresa sus prácticas de perito industrial, carrera que abandonó para dedicarse a la Historia, especialmente a la medieval y moderna, cuyo departamento dirige en la Universidad de Santiago.
El resultado del trabajo de Steve Skalair llegará a televisión en primavera. Los que sientan el gusanillo de comprobar la fidelidad con la que el inglés plasma la narración de Manuel Barros tienen tiempo hasta entonces de leer el libro, editado por la Fundación 10 de marzo. «A dos meus avós era unha familia formada polo matrimonio e seis fillos: tres mulles e tres homes. A máis vella era a miña nai, que se chamaba Juana....». Así arrancan las 600 páginas en las que resumió sus primeros 58 años de vida.
El próximo día 4 de marzo se celebrará en Santiago el X Campeonato Galego de Cociñeiros Profesionais. Se trata de una prueba clasificatoria para el Campeonato de España y el Bocouse D'or 2011, lo que convierte a la cita en particularmente atractiva. En la pasada edición fue una viguesa, Inés Abril, la que se ganó el favor del jurado con sus platos de salmón y cordero.
Los concursantes que se presenten este año tendrán que preparar sendas recetas con bacalao y solomillo de ternera como ingredientes principales, acompañados en cada caso de tres guarniciones.
Los que ya han sido merecedores de premio, en este caso en la modalidad de Manifesto del certamen Correlingua, han sido los alumnos de cuarto de la ESO del CPI de Panxón. Dicho manifiesto será leído en las catorce marchas en favor de la lengua que recorrerán Galicia entre los días 5 y 15 de mayo próximos con inicio en Vigo y remate en A Coruña. Felicidades.
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