La ley establece multas de hasta 3.000 euros por comprar alcohol para menores

La Policía Autonómica extremará el control sobre la venta en supermercados estas Navidades


redacción / la voz 30/11/2016 05:00

Galicia no ha logrado todavía cambiar el papel que juega el consumo de alcohol en la comunidad a nivel sociológico. «¿Qué malo ten que un rapaz de dezasete anos tome unha cervexa?». Esa es una pregunta que se escucha de forma habitual en muchas zonas de territorio en el que no hace tantos años muchos cumpleaños infantiles eran regados con unas gotas de vino de misa. Pero se han dado muchos pasos. Los controles realizados por la Policía Autonómica, dependiente de la Consellería de Presidencia desde la puesta en marcha de la ley del 2010 que prohíbe el suministro de alcohol a menores de 18 años, han logrado concienciar a cada vez más ayuntamientos gallegos sobre este asunto de salud pública. Pero no todo es cuestión del sector hostelero y de las administraciones. Todo adulto que compre en un supermercado o en una tienda alcohol para algún menor se expone a la misma multa que un bar: hasta los 3.000 euros.

La vista gorda que hacían algunos sobre ese tipo de conductas ha empezado a virar hacia unos controles cada vez más estrictos con el objetivo de evitar las multas. De hecho, en lo que va de año la Policía Autonómica ha realizado en las cuatro provincias 4.958 en la vía pública y en diferentes tipos de establecimientos, desde bares a supermercados. El resultado fue de 627 multas, 254 a locales, pero también 373 a menores por consumir alcohol. «Logo son os diferentes concellos os que teñen que aplicar a multa e esta pode chegar aos 3.000 euros no caso dun bar ou pub. Por beber alcohol son de ata 600 euros», resume el inspector jefe del grupo de menores de la Policía Autonómica, Juan Manuel Balebona. En el caso de las sanciones económicas a menores, son los padres los encargados de pagar.

Uno de los problemas más graves ahora es el botellón y, sobre todo, controlar cómo los chavales acceden al surtido abanico de bebidas con los que elaboran luego unos cócteles que acaban llevándolos en algún caso a un estado de semiinconsciencia al mezclar whisky con vodka o cualquier otro tipo de alcohol.

Todos esos operativos habituales que despliega la policía en locales de ocio o supermercados serán reforzados durante la campaña de Navidad, época en la que las fiestas se multiplican en pisos y en establecimientos públicos de toda la comunidad gallega.

Uno de los hándicaps para frenar el acceso de los menores al alcohol es el hábito de pedir a un mayor de edad de la pandilla que vaya a comprar la bebida: «Desde logo que neses casos resulta complicado detectar quen o fai, pero algún caso detectamos», reconoce el inspector jefe del grupo de menores de la Policía Autonómica. 

No solo para bares

En lo que va de año la Policía Autonómica impuso 373 multas a menores por consumir alcohol y otras 254 a locales.

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Consellería de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza Botellón
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