Imagen:

Se armó el gordo... de Navidad

Un estudio realizado por psicólogos británicos vincula los juegos de azar con la violencia de género y el maltrato a menores. Pero ¿y si nos toca?


01/12/2016 09:11

Como cada año por estas fechas vuelve a casa vuelve el ya tradicional anuncio de la lotería de Navidad, en este caso apelando a la sensiblería -¿o es a la senilidad?- abuelil y a los altruistas y generosos sentimientos y comportamientos que impregnan estas entrañables fiestas.

Ya lamentó ser yo el que tenga que llamar a capítulo a la abuela y a todos aquellos que bajo su influjo se han lanzado como posesos a comprar décimos del sorteo más esperado. Un sorteo que tal vez no resulte ni tan entrañable ni tan afectuoso como nos lo quieren vender, a tenor de un estudio publicado el pasado mes de septiembre y efectuado por psicólogos británicos, que vincula el juego y las apuestas con la violencia. Concretamente, la conclusión a la que llega es que los hombres que apuestan presentan una mayor tendencia a actuar de forma agresiva y a exhibir comportamientos violentos, incluidos la violencia de género y el maltrato a menores.

Más en detalle, el estudio, de naturaleza estadística y efectuado sobre una muestra poblacional de 3.025 varones ingleses representativos de todos los estratos sociales y de edad, establece una evidente relación entre los jugadores patológicos y habituales y las actitudes violentas. Pero, y aquí viene lo pertinente al caso, esta relación también es significativa en el caso de jugadores casuales o puntuales, es decir, aquellos que, de vez en cuando, apuestan o juegan como diversión o para probar suerte. Un perfil que se puede aplicar a gran parte de los compradores de la lotería navideña.

Lo que los investigadores no establecen es si la afición al juego y la violencia tienen un origen común o si una es causa de la otra; lo cual parece lógico atendiendo a la frustración que supone perder dinero y ver y tener que aguantar cómo lo gana y lo celebra el tipo que tienes al lado.

Cierto que el estudio es «simplemente» estadístico pero… ¿y si nos toca?

Lo que toca ahora es aprovechar para intentar aclarar la diferencia entre la estadística -en la que se basa el estudio- y la probabilidad -en la que se sustenta el juego y las apuestas-. Esta última definida como la relación entre un resultado concreto y todos los resultados posibles. Es decir, el tanto por ciento de posibilidades de que se de un resultado determinado en un proceso aleatorio. La estadística por su parte es la recopilación, análisis e interpretación de los datos o resultados obtenidos. Digamos que la probabilidad intenta predecir el futuro y la estadística juega a toro pasado. O trasladado al ámbito de la lotería de Navidad, que la probabilidad indica que existen las mismas opciones de que el gordo acabe en 5 o en 9 y la estadística señala que en el sorteo del año pasado la terminación más premiada fue el 6.

Visto lo visto -o leído lo leído- luego nos sorprendemos cuando las cenas familiares acaban como el rosario de la aurora con trifulcas entre cuñados y enfrentamientos con el insufrible de tu suegro. He aquí mi sugerencia: casi mejor posponer el sorteo navideño para después de los festejos, cada uno ya en su casita y Dios en la de todos. No tentemos a la suerte.

 

Votación
2 votos
Etiquetas
Lotería de Navidad Loterías
Comentarios