Reduce el riesgo de que el virus se haga resistente y supone una gran ventaja psicológica para los pacientes
Los enfermos de sida están de enhorabuena. La causa es que el Ministerio de Sanidad y Consumo ha autorizado la venta en España de la primera terapia triple en un solo comprimido una vez al día para tratar la infección por el VIH (virus del sida) en adultos. Según los expertos, esta medida constituye un punto y aparte en el tratamiento de esta enfermedad mortal.
La indicación autorizada por la Agencia Europea de Medicamentos es para adultos infectados por el VIH, que lleven más de tres meses con terapia y con el virus bajo control. Este nuevo fármaco esta autorizado en Estados Unidos desde julio del 2006 y fue aprobado por la Unión Europea en diciembre del 2007.
Según el doctor José María Gatell, experto del Hospital Clínico de Barcelona, nadie podía imaginarse hace 10 o 12 años, cuando todavía se trataba de una infección mortal, que en tampoco tiempo podría utilizarse una combinación triple a dosis fija en un solo comprimido. «No encontramos otro ejemplo en la historia de la medicina con una evolución terapéutica parecida en tan solo 25 años, que es cuando se descubrió el virus», añadió este experto en la presentación de esta nueva medicina.
Esta misma línea fue defendida por el doctor Santiago Moreno, especialista del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, pues según afirmó: «La Atripla facilita enormemente el tratamiento y, por tanto, reduce mucho el riesgo de que el virus se haga resistente.
El hecho de que se trate de un solo comprimido al día es una manera de proteger contra la aparición de resistencia en caso de abandono o mal cumplimiento».
Los expertos calculan que aproximadamente el 50% o 60% de los pacientes con sida pueden beneficiarse de esta nueva pastilla. En principio, todos los enfermos nuevos que no hayan sido tratados hasta ahora son candidatos a recibir este nuevo fármaco. De ellos, algunos lo tolerarán y otros no.
Candidatos
También optan a este tratamiento aquellos que ya están tomando los antirretrovirales que integran la pastilla por separado. Los únicos que no pueden usarlo son los seropositivos que han desarrollado resistencias a alguno de sus componentes.
Otra de las grandes ventajas de Atripla es el impacto psicológico para el paciente. Para María José Fuster, de la Coordinadora Estatal de Sida y Paciente, la simplificación del tratamiento permite superar muchas barreras sobre la enfermedad. «Las pastillas, hasta ahora, las tomábamos normalmente en las comidas, y a muchos esto les produce una gran ansiedad en situaciones de interacción social. Ahora se va a aliviar el malestar personal, porque cada pastilla es un recordatorio de la situación que le hace sufrir», subraya esta afectada.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios