Un tercio de las etiquetas de los alimentos y bebidas ocultan datos básicos o inducen al error
Las etiquetas de los alimentos y bebidas ocultan datos básicos de los productos y no aportan la información adecuada a los consumidores. Es más, un tercio del etiquetado con reclamos saludables sobre su naturaleza son engañosos o inducen a error, tales como «sin sal añadida», «sin colesterol» o «rico en fibras».
Esto es lo que asegura el informe ¿Alimentos que todo lo pueden? La realidad de las declaraciones nutricionales y de salud en el etiquetado, realizado por la Confederación Española de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu) y presentado ayer en Madrid.
Este trabajo constata que los alimentos con etiquetas específicas pueden llegar a ser hasta un 130% más caros que los productos convencionales, sobre todo en el caso de las galletas (184% más caras), las margarinas (146%) o la leche (55%), ya que el consumidor está dispuesto a pagar más por un producto cuyo consumo repercute positivamente en la salud. De las 448 declaraciones analizadas de 80 productos, 269 incurrían en algún tipo de incumplimiento o irregularidad. Es decir, el 58,9% de las afirmaciones presentes en las etiquetas de los alimentos no se ajustarían a la normativa, según la Ceaccu.
El incumplimiento más recurrente se refiere a la presencia de alegaciones ambiguas o que inducen a error sobre la naturaleza saludable del producto, por ejemplo, la etiqueta «sin colesterol» en alimentos con un elevado contenido en grasas saturadas, o la de «99,5% de grasas» en un zumo donde los nutrientes a vigilar son los azúcares.
Otra irregularidad muy común (93 casos) es la de utilizar alegaciones nutricionales de sustancias que se añaden o se reducen sin cumplir las condiciones requeridas, como «bajo en sal», para productos que contienen más sodio del exigido para el uso de esta alegación, o «bajo en calorías», sin explicar qué nutriente se han rebajado.
También se han revelado 58 alegaciones que se arrogan propiedades saludables sin la autorización administrativa correspondiente, como «ayuda al desarrollo de los huesos» o «estimula el sistema inmunológico». En otros casos no se prueba que el nutriente que se incorpora esté contenido o ausente en una cantidad significativa para producir el efecto alegado. En 36 ocasiones, el etiquetado hace referencia a nutrientes o sustancias que no han demostrado tener efectos beneficiosos sobre las funciones del organismo, como «10% aloe vera» o «con antioxidantes». Otras 27 declaraciones no son comprensibles y 26 más realizan alegaciones genéricas que no hacen referencia a ningún beneficio concreto. En once casos se crean dudas sobre la idoneidad de otros alimentos.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios