Los centros privados y algunos públicos permiten consultar las notas y la asistencia de los hijos
En media España y casi toda Europa los colegios ofrecen a los padres la posibilidad de asomarse de forma virtual a la clase de sus hijos. Desde la Red tienen acceso -restringido por unas claves personales- a las notas de los niños, las incidencias de su comportamiento en clase, las circulares que edita el colegio y todas las noticias que se generan en él. Los alumnos, por su parte, pueden encontrar desde casa los apuntes de cada profesor y bajarse los deberes de cada día, además de revisar los exámenes ya corregidos y chatear con los compañeros.
En Galicia la situación no es tan idílica. Lo normal es que los centros educativos, públicos y privados, tengan una página web surtida de fotografías y con bastante información del centro. Sin embargo, a la hora de encontrar una intranet, una red propia para padres, alumnos y comunidad educativa, hay que descartar la mayor parte de los centros públicos, tanto de primaria como de secundaria.
No ocurre así con los centros privados o concertados. Al contrario, casi la totalidad de estos colegios ofrecen la posibilidad a los padres de informarse de la evolución de sus hijos desde cualquier ordenador. Claro que no en todos los centros se tienen las mismas posibilidades, pero hay un mínimo: acceso a las notas y faltas de asistencia a clase. A partir de ahí hay muchas variantes, aunque parece claro que cuantos más años lleven con este sistema más perfeccionado lo tienen.
En el centro Obradoiro, de A Coruña, cuentan con página web desde el 2002, y a ella acceden padres, alumnos, profesores y antiguos estudiantes. Los tutores entran en la web sin que sus hijos lo sepan, ven las notas y se comunican con el profesor; tienen acceso además a la parte económica del expediente, su relación de cuotas y gastos.
Los alumnos, por su parte, tienen exámenes virtuales, apuntes y correo electrónico. En todo el colegio hay wifi y además de los pecés de las clases de informática hay cinco portátiles libres.
En Santiago, cada mes los Jesuitas cuelgan para los padres las notas del alumnado -cada padre puede acceder exclusivamente a las de sus hijos-, las asistencias a clase y todas las circulares. Desde el centro se indica que hay poca participación paterna, de ahí que no haya una renovación mayor de los datos. Los alumnos, en cambio, aprovechan más la web: miran apuntes, cogen ejercicios, se comunican entre ellos... y es que todas las semanas tienen una hora obligatoria de trabajo con la página del centro.
Escasa participación
El colegio Los Sauces -en Vigo y Pontevedra- tiene uno de los servicios virtuales más completos de Galicia. A diario se renuevan los datos referentes a los alumnos: asistencia, rendimiento escolar y disciplinario, incidencias en el comedor y circulares. Claro que tienen web desde hace seis años y este curso se renovó completamente.
Lo curioso es que en el colegio también echan en falta una mayor implicación de los padres: unos pocos entran a diario en la web, la mayor parte lo hacen cuando van a reunirse con el tutor y otro grupo importante nunca ha accedido a la página. Para el responsable de este servicio, «lo ideal sería eliminar la correspondencia en papel entre el colegio y las casas, porque son miles de circulares todos los cursos, pero de momento la web no se usa en casa al nivel que quisiéramos».
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios