Aunque Galicia en su conjunto tiene menores tasas de mortalidad que el resto de España en melanomas malignos cutáneos y en tumor de vejiga, hay dos ciudades especialmente afectadas por ellos: Ferrol y A Coruña. En la ciudad departamental hay más riesgo de morir por un melanoma que en la media nacional, siendo el único concello gallego en el que ocurre esto; A Coruña, por su parte, tiene una tasa ligeramente superior a la estatal en mortalidad por cáncer de vejiga.
Ambas ciudades, además, están por encima en otro tipo de tumor: los linfomas no hodgkinianos. Claro que en este punto, junto con las dos urbes, está toda la comarca de Bergantiños, Pontevedra y el sur de las Ría Baixas. Además, los hombres del noroeste de Lugo sufren un riesgo mayor que la media de morir por estos tumores hematológicos de las células linfoides.
Son muchas las causas que se barajan como posibles para este tipo de cánceres: la inmunosupresión (desde haber recibido un trasplante a tener sida), la radiación ultravioleta, la bacteria de la úlcera o la hepatitis C.