Expertos del Centro Oncológico de Galicia creen que los tumores se pueden evitar con higiene y una vida sana
El Centro Oncológico de Galicia, en A Coruña, elabora cada año en su registro hospitalario de tumores un informe acerca de los casos que trata. No es una foto exacta de la incidencia del cáncer, solo parcial, puesto que no tiene por qué corresponderse con la mortalidad real, y algunos son operados antes llegar a este centro de referencia (algunos de pulmón o útero), pero da idea de las consecuencias de algunas medidas tomadas.
Según el director médico y coordinador del informe, Camilo Veiras Candal, y una de las responsables del mismo, la doctora María José Pita López, en casos como los cánceres de mama, que es la localización más frecuente de todas, se puede apreciar en la evolución entre el 2000 y el 2004 (años que por ahora abarca el registro) que el camino para potenciar las medidas de prevención y diagnóstico precoz han sido buenas, disminuyendo en Galicia la mortalidad. Por el contrario, los cánceres de recto han crecido en esta zona sanitaria del norte coruñés y la provincia de Lugo y, en general han subido los que afectan a genitales masculinos, disminuyendo los propios de las mujeres.
Terapia de vanguardia
En el de próstata en los hombres, el segundo más frecuente de todos, los casos que ha venido tratando el centro aumentaron, pero también porque este hospital se encuentra a la vanguardia en la aplicación de una radioterapia local, la braquiterapia prostática, y han llegado pacientes de otros lugares. Veiras y Pita alaban el atlas municipal de su colega, de origen coruñés, López Abente, y confían en que en el futuro haya registros precisos de prevalencia del cáncer en la población, para combatirlo más eficazmente. Dice que lo ideal sería hacer estudios incluso en el ámbito de cada municipio.
«Queremos dar una visión optimista, porque si bien una de cada cuatro personas morirá de cáncer, un 25% de la población, afortunadamente les sucederá a una edad avanzada. La supervivencia mejora, hay mejores cuidados paliativos y es una enfermedad para la que hay tratamiento, como la vacuna ante el de cérvix; además, mientras los cánceres de tiroides, linfomas o testículo tienen pronósticos excelentes, para el alzhéimer o las reumáticas no hay apenas expectativas», explica Veiras.
Entre los mayores
En efecto, la incidencia del cáncer en Galicia se centra mucho en la población de entre 60 y 80 años, y suele haber más casos allí donde hay más población, pero influyen los hábitos personales y las condiciones ambientales y de contaminación en cada zona: ya no se lleva tostarse en exceso al sol y por ello el melanoma ha disminuido; y el de estómago ha bajado en los últimos años, algo que atribuyen al hábito de consumir menos carne salada, que acumulaba nitritos, una vez que a la mayoría de casas ha llegado el congelador.
Tomarse en serio una buena higiene personal y sexual, no fumar, evitar los excesos con el alcohol o una alimentación monótona y cargada de grasas es imprescindible para una aceptable calidad de vida. «La influencia de lo que se está metiendo ahora la gente joven, con el botellón y demás, no lo sabremos hasta pasados unos años», señala María José Pita.