La oposición de Ames aboga por un presupuesto «real» y consensuado

SANTIAGO

Los dos partidos que conforman la oposición amiense (Partido Popular y BNG) confirmaron ayer por boca de sus respectivos portavoces que están abiertos al diálogo con el gobierno local, que preside en minoría el socialista Carlos Fernández, para que el Concello de Ames afronte el año 2010 con un presupuesto de nuevo cuño que tenga muy en cuenta la situación de crisis económica.

En estos momentos Ames está funcionando con un presupuesto prorrogado del 2008, unas cuentas planteadas en solitario por el PSOE con una cifra de ingresos y gastos histórica para Ames con un total de 33,4 millones de euros. De esta cantidad, más de diez millones de euros correspondían a la venta de patrimonio municipal con el que financiar inversiones, pero ninguna de las parcelas previstas llegó a salir a la venta y parte de estas obras, aunque algunas se están llevando a cabo, están pendientes de ejecución.

Ante semejante panorama, Carlos Fernández anunciaba hace exactamente una semana que más pronto que tarde presentaría un presupuesto ajustado a la realidad de Ames, lo que implicará un recorte importante en las estimaciones económicas para los próximos doce meses. Además de anunciar que podría presentarlo incluso antes de que termine diciembre, también destacó que si su propuesta de ingresos y gastos no gozaba del voto de los demás partidos recurriría a la fórmula de vincularlos a una moción de confianza, como ocurrió en el 2008.

Ante semejante tesitura, el portavoz popular, Santiago Amor, mostró sus dudas sobre la sinceridad del anuncio del regidor, ya que planteó la posibilidad de que fuese «otro brindis al sol». En cualquier caso, Amor matizó que para que su partido se siente ha hablar de los presupuestos debe darse la premisa de que las cuentas sean «reales y austeras con un recorte importante del gasto corriente, una partida que en los presupuestos del 2008 era de diez millones de euros». El portavoz popular reclama también un «cambio de actitud» del gobierno local para facilitar información sobre la verdadera situación económica del Ayuntamiento porque, añadió, «sabemos que hay algunas facturas pendientes sin pagar del año 2006 y muchas más del 2007 y el 2008 y ahora no le puede echar la culpa al interventor». Tras estos reproches, Santiago Amor insistió en que el nuevo presupuesto «hace mucha falta para aportar claridad a la situación actual».

De una forma menos contundente se pronunció el portavoz del BNG, Xosé Fernández, ex número dos del anterior gobierno de coalición con los socialistas. Fernández reconoció que «no BNG estamos abertos a calquer tipo de diálogo» y también destacó que «é moi necesario un presuposto real que lle dea solución aos problemas dos veciños».

A la hora de valorar las cuentas que en estos momentos están en vigor, Xosé Fernández destacó que el tiempo había demostrado que esos presupuestos resultaron ser «un fiasco».