K.D. era un personaje enjuto y lúgubre al que no gustaba en absoluto sociabilizarse con sus semejantes. Tampoco era querido entre sus vecinos, quienes le atribuían multitud de «hazañas», cada cual más macabra.
Solo se se le veía muy de vez en cuando, cuando caía la noche. Ese era el momento elegido para su recorrido, siempre el mismo recorrido. Destacaba su marcado paso marcial, su vestimenta oscura así como su larga chaqueta de cuero hasta los pies.
Sus paseos nocturnos solían acabar en la barra de la taberna aledaña a su vivienda donde, tras golpear la mesa, los carolinos cargados de whisky escocés se sucedían a un ritmo vertiginoso. A veces, cuando su cuerpo llegaba al límite de alcohol tolerado, brotaba su personalidad sin freno alguno. En esos momentos sus ojos se encendían y sus manos se agitaban con vehemencia a la par que iba elevando su voz rota por el humo del tabaco.
Sus ideas repetitivas, propagandísticas, retronaban en el local:
?¿Los habéis visto? ¡Tienen el cráneo más pequeño!, ¡Es cien-ti-fi-co! ¿Por qué no lo dicen? Es políticamente incorrecto, ¿verdad??. Silencio.
?¡Les hemos enseñado todo! Si no estarían subidos de los árboles?. Silencio. Resuenan sus risas y sus gestos despectivos.
?¿A qué vienen? ¿De que van a trabajar? ¡Son in-ú-ti-les!
Luego de sus sermones se retiraba tras algunos insultos en alemán y rehacía el camino conocido. Solo a veces alargaba su camino para limpiar la calle con la punta metálica de su bota.
Aisha jugaba con sus trenzas mientras observaba como los patos sonreían al disfrutar de su baño. A ella también le brillaban los ojos y la piel al pensar que al día siguiente libraba. Llevaría a su pequeñín a la playa; añoraba Senegal, pensaba en su gente, pero?. Aún era viernes, así que miró a su acompañante y volvió a la realidad laboral.
Sacó el pañuelo y con suavidad secó las babas del anciano mientras este refunfuñaba quizás, porque de nuevo los esfínteres le habían jugado una mala pasada. A continuación lo ayudó a sentarse en la silla de ruedas y pensó
?¿Cómo es posible que con este calor le sigan poniendo estas botas tan horribles?
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