Brillante, independiente y sola. No hablo de ningún eslogan. Son vocablos que indefectiblemente se refieren a mí. Aunque? mi fantasía me dice: es una definición que habla de muchas mujeres. Yo estoy prácticamente convencida. Aun así, parece ser que desde el tiempo de mis ancestros, lo más importante era? casarse. ¡Oh, hermosa culminación de la vida! Metida hasta en los genes. El matrimonio. El domingo, es uno de esos días en los que, particularmente, leo el periódico con una tranquilidad pasmosa. El café, las tostadas y el tiempo se encargaron, como por arte de birlibirloque, de que reparase en algo que jamás de los jamases en la vida pensé que yo leería.
«Médico, 35 años. Divorciado. Amante de la naturaleza y de la vida tranquila. Soy vegetariano, pacífico, me cansa discutir y me gusta el deporte. Si estás interesada en conocerme puedes llamar a este número de teléfono, o bien escríbeme a la dirección del anuncio».
No puede ser. Este hombre me está buscando a mí, aunque todavía no lo sabe. Contestaré su anuncio. ¡Qué tontería!, si realmente me busca, pondré un contraanuncio. Me enviará una carta. Así, comprenderá que soy yo, la mujer de su vida. Me habrá elegido él, por sí mismo. «Paciente, 34 años. Divorciada. Soy una mujer tranquila y amo la naturaleza. No vegetariana por las circunstancias, practico varios deportes y odio las discusiones. ¿Te apetece conocerme?, escríbeme a esta dirección?»
Sólo pasaron dos días, y prácticamente tenía que vivir pendiente del buzón. Creo que no leí tanto, ni cuando opositaba. Continuaba el aluvión de cartas. El asunto de pronto me sobrepasa. Ya no podía más. En dos semanas, conocí las vidas de muchísimos hombres. Todos necesitados. ¡Qué barbaridad! Como iba a responder a todos ellos. Imposible. Si yo me encontraba sin dar crédito a lo que veían mis ojos y? tan cansada de leer. Eso sí, nunca obtuve una respuesta del único en quien pensé. Inscribí el anuncio, solo y exclusivamente para él. Entre cientos de cartas no lo hallé. ¡Claro!... -cierto presagio en mi mente-. Es casi seguro que? estará leyendo.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios