Un conductor resultó herido leve después de que su turismo fuese arrastrado por las piedras que se desprendieron y «depositado» sobre la mediana. La Xunta ya ha abierto una investigación.
El desprendimiento de rocas que tuvo lugar ayer por la noche, a la altura del kilómetro 5,5 de la autopista A Coruña-Carballo, ha obligado a cortar los dos carriles en sentido A Coruña, por lo que ha tenido que ser habilitado uno de los dos carriles en sentido Carballo para poder circular hacia la ciudad herculina, según ha informado la Guardia Civil. Las rocas ocuparon, tras el desprendimiento, tres de los cuatro carriles de la autopista. Por este motivo, sobre las 7.30 horas de hoy se ha habilitado un carril en sentido A Coruña de los dos que van a Carballo, ya que los dos en sentido a la ciudad herculina continúan cortadas en ese punto.
Por el momento se desconoce cuándo se podrán abrir al tráfico los cuatro carriles de la AG-55. La Xunta, que ha abierto una investigación para determinar las causas, y «exigir las responsabilidades oportunas», informa de que el tramo cerrado al tráfico no se abrirá hasta que la seguridad de la circulación «quede totalmente garantizada». Técnicos de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras se desplazaron esta mañana a la zona de la autopista afectada, para comprobar las causa de los desprendimientos y controlar los posibles riesgos, añade la nota.
A lo largo de la mañana se realizaron las labores de secado e impermeabilización de la parte alta de la ladera, con el objetivo de evitar que las aguas provoquen «nuevos problemas de estabilidad», y posteriormente se procederá a la limpieza del talud y a la retirada de los bloques que permanecen en «condiciones de inestabilidad».
El suceso se produjo en la zona donde están excavando el polígono de Vío, en el kilómetro 5,5, de la autovía a la altura del núcleo arteixán del Quinto Pino, donde vecinos próximos a esa área se habían quejado con anterioridad de los barrenos que se estaban utilizando en las obras.
A las 22.40 horas comenzaron a caer las piedras, según relataron los bomberos del parque comarcal de Arteixo, que pasaban en dirección al peaje de Sabón, tras realizar un servicio en Oleiros, y se encontraron con lo que describieron como una «cortina de humo». En un primer momento, no llegaron a ver el coche afectado por el suceso, que descubrieron cuando dieron la vuelta para acercase al área del desprendimiento.
La cantidad de piedras caídas, de gran tonelaje, cortaron los dos carriles en dirección a A Coruña y se llevaron por delante a un turismo en el que viajaba un joven. Con el empuje de las piedras, el automóvil se elevó y se giró y terminó encima de la mediana. El muchacho, que acababa de salir de casa, fue trasladado, en estado de shock, por una de las ambulancias del 061 desplazadas a la zona. Se mostraba conmocionado, pero no presentaba daños externos; únicamente se quejaba de dolor en el pecho.
Bomberos y Guardia Civil comprobaban con linternas si había más turismos atrapados entre los trozos de piedra que cayeron encima de la autopista, pero la gran cantidad de material impedía saber qué había debajo. Además, se temía que otra parte de la cantera pudiera desprenderse. Los vecinos del Quinto Pino siguieron ayer estas labores de búsqueda con especial atención y hubo incluso quien gritaba, ya que se encontraban a un nivel superior al de la autopista, que llamaran con urgencia a las palas, para saber qué había debajo.
Personal de mantenimiento de la autopista también se desplazó al lugar del suceso para evaluar la situación, aunque rechazaron realizar ningún tipo de declaración.
Numerosos automóviles quedaron atrapados en el tramo de autopista, ya que aunque inicialmente la Guardia Civil y miembros de Protección Civil pudieron señalizar el desplome, se tardó en cortar el acceso a esta vía de peaje en dirección a A Coruña, cerrando únicamente un carril en el otro sentido, por la cantidad de piedras desprendidas. Finalmente, solo una hora y media después del suceso optaron por no permitir el acceso desde la rotonda de Sabón. Con anterioridad, eran los propios empleados de otros peajes los que alertaban del suceso a los conductores.
Un conductor resultó herido leve después de que su turismo fuese arrastrado por las piedras que se desprendieron y «depositado» sobre la mediana. La Xunta ya ha abierto una investigación.
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