Ayer fue el día. Un total de 23 patrullas de la Brigada de Infantería Ligera (Brilat), o lo que es lo mismo casi un centenar de soldados, abandonaron la tranquilidad de la base de Figueirido para vigilar los montes gallegos en el marco de una campaña de prevención de incendios.
El año pasado, los militares recorrieron casi medio millón de kilómetros en su lucha contra los incendiarios, y alertaron a las autoridades de un total de 62 fuegos forestales.
Aunque en un principio se desplegaron a los bosques de la comunidad gallega 23 patrullas, la Brilat tiene capacidad para montar un operativo contraincendios de 75 patrullas, lo máximo además que se contempla en un convenio de colaboración firmado hace días entre el Ministerio de Defensa y la Consellería de Medio Rural. El número de tropas se aumentaría en función de la existencia de una preocupante cantidad de incendios forestales. Además de los soldados que ya están tomando los montes, las tareas de prevención se complementan con los militares que sobrevuelan Galicia en helicóptero.
El operativo castrense estará en vigor hasta finales del mes de septiembre, un período similar al del año pasado.
La operación la coordina el general-jefe de la Brilat, José María Prieto Martínez, aunque se centra, sobre todo, en el despliegue que se realiza en Pontevedra y Ourense.