El Concello estrenó este tipo de distinciones con un acto en el teatro
«Dos magníficas personas, con gran implicación en A Rúa». Así comenzaba Vicente Solarat, instructor del expediente, el acto de nombramiento de Wayne Brabender y Juan Francisco Argüello como hijos adoptivos de la localidad. Ellos fueron los encargados de abrir la lista de reconocidos con este título, del que pronto el alcalde les privó. «Desde hoy sois hijos de A Rúa, no hijos adoptivos», dijo Luis Fernández Gudiña.
Fue un acto en el que hubo lugar para las risas, como cuando el ex jugador de baloncesto del Real Madrid y la Selección recordó «el mal trago al subir al escenario con Marlene Mourreau» en las fiestas de hace cuatro veranos; y también para la emoción, cuando Argüello apenas pudo contener las lágrimas al pasarse al gallego. «Rueses, irmáns, a vós me dirixo para dicirvos que é un orgullo» el nombramiento, dijo con la voz entrecortada.
El recuerdo
Si algo primó en las intervenciones de ayer fue el recuerdo. Todos rescataron de la memoria la primera vez que se vieron. Abría Solarat retrocediendo hasta los años 90 para irse a Madrid para proponerle a Brabender realizar el campus de baloncesto (que se desarrolla cada verano). «Pensaba qué me iba a decir», dijo. Y le dijo que sí, en parte, reconoció el ex jugador, para ver «si lo que salía en el vídeo que me llevó era verdad». Lo era, añadió, «pero había muchas otras cosas que no salían, como la gastronomía o la gente». Gudiña, por su parte, se fue todavía más atrás, hasta los años sesenta, «cuando todavía en pantalones cortos, veía a Brabender por la televisión». Por eso, dijo, cuando le conoció no podía olvidar «que era una leyenda».
También hubo momentos para el primer encuentro con Argüello (vinculado al deporte como periodista deportivo primero y ahora como jefe de comunicación de Rafa Benítez), que llegó a A Rúa siguiendo al Extremadura de fútbol. «Empezamos una relación que terminó con la idea del hermanamiento», recordaba Solarat. Gudiña apeló a la anécdota, al retratarle, «como la persona que paseaba por O Aguillón, en pleno agosto, con el anorak puesto; pero a pesar de su protección, no pudo evitar impregnarse de sentimiento rués». El protagonista, por su parte, aseguró que «tras regresar en 1996, no he recibido desde entonces más que amistad, por eso suplico que me dejen compartir mi corazón».
El regidor de Almendralejo, José M. Ramírez Morán, destacó «la cordialidad con la que siempre nos reciben».
«De los premios recibidos en los últimos años, este es el que más ilusión me ha hecho»
Wayne Brabender
«Desde que vine en 1996 siguiendo al equipo de fútbol, no he recibido de A Rúa más que amistad»
Juan Francisco Argüello
«Son dos magníficas personas con implicación con A Rúa, por eso abren estas distinciones»
Vicente Solarat
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios