Exigen subvenciones alternativas para continuar con el relanzamiento del barrio
La exclusión de Ourense en las ayudas europeas del plan Urban, que supone la pérdida de 14 millones de euros destinados a desarrollar el sector termal y potenciar el casco viejo, ha sentado como un jarro de agua fría a constructores, comerciantes y vecinos del barrio histórico de la capital. Los citados colectivos exigen al Concello la adopción de medidas urgentes para crear otras subvenciones que compensen a las perdidas.
El presidente del Centro Comercial Aberto, Emilio González, pretende reunirse la próxima semana con los responsables del gobierno municipal para buscar soluciones ya que la exclusión de Ourense en el Urban es interpretada como «una patada en el peor sitio que se le podía dar al casco histórico». González destaca los efectos negativos que esta situación tendrá sobre todo en la zona menos activa del barrio. «La parte nueva va tirando, pero a partir de la plaza Mayor hay un muro que se intentaba salvar. Ahora hay que tratar de que se mantengan las ayudas, sobre todo para la parte más crítica del casco histórico porque es a los que les hace verdaderamente daño», dice González, que recuerda el impulso dado por las ayudas del Urban al barrio. «Desde el Centro Comercial Aberto se lo gestionábamos de forma gratuita y veíamos la ilusión y el interés que tenían los comerciantes para poder reformar y poner al día sus locales», dice.
Otra de las actividades más afectadas será la de la construcción. El presidente de la Confederación Empresarial de Ourense, Francisco Rodríguez, destaca que la salida del programa Urban llega en el peor momento para el sector. «Esta decisión deja a los constructores en una situación cada vez más complicada. La actividad está estancada, no hay trabajo y este es un palo más», comenta el presidente de la patronal, que pide al Concello que piense en alternativas para mantener el ritmo de la construcción en la zona.
Si a los posibles contratados (los constructores) les afecta la exclusión de Ourense en el Urban, la decisión tampoco ha sentado bien a los contratantes, es decir, a los vecinos del casco viejo que hasta ahora disponían de ayudas para rehabilitar sus viviendas. Remigio González, vicepresidente de Limiar y responsable del área de Urbanismo de la federación vecinal, dice que «el casco viejo va a sufrir un buen palo porque todas las ayudas planificadas para la rehabilitación y reforma van a quedarse paradas». González critica además que sí se concedieran ayudas a ciudades como A Coruña o Santiago porque «con su presupuesto pueden defenderse mejor que Ourense». Limiar también pedirá subvenciones alternativas al Concello en una reunión con el teniente de alcalde el próximo miércoles.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios