La capital soporta cada semana ocho reventones en las tuberías del agua

La Voz

OURENSE

La rotura de la conducción de agua que dejó el pasado sábado sin suministro a cientos de vecinos de A Ponte durante nueve horas no es un hecho aislado. Con anterioridad se habían producido otras muchas y, a buen seguro, hechos similares volverán a producirse. Este es el diagnóstico que hacen desde Aquagest, la empresa que tiene adjudicado el servicio de abastecimiento a la capital. La antigüedad de los materiales es una de las causas que determinan constantes averías y que los ciudadanos se queden sin agua.

Si el sábado se producía una importante en barrio citado anteriormente, un día antes había reventado una tubería en Mende y el domingo otra en Ervedelo. En ambos casos los incidentes no fueron tan graves, pero sí constantes.

En declaraciones a Radio Voz, Henry Laíño, delegado de la compañía Aquagest, llegó a reconocer que «en la ciudad se producen una media de ocho averías a la semana, una cifra desproporcionada para lo que es habitual en cualquier núcleo urbano». De hecho, y según los datos que él mismo proporcionó, «ciudades como Santiago o Pontevedra, que tienen un número de habitantes similares a Ourense, no tienen estos problemas».

En la capital de Galicia se producen una media de dos o tres reventones a la semana, mientras que en Pontevedra, «un incidente semanal, como mucho». Las razones de semejante diferencia están en el envejecimiento de las conducciones ourensanas. La mayoría de ellas tienen más de veinte años, lo que produce un agotamiento de los materiales que provoca los constantes incidentes.

Fibrocemento

«Por aquel entonces las tuberías que se colocaban eran de fibrocemento, un material que no ofrece resistencia y que ya hace muchos años que no se utiliza, entre otras cosas porque ese material fue desaconsejado por la Unión Europea y ya se han ido sustituyendo por las actuales de fundición», señala Laíño.

Sin embargo, como quiera que todavía persisten kilómetros de conducciones de este tipo por el subsuelo de la capital, las roturas son cada vez más constantes. Aquagest sólo repara aquellas averías que se van detectando y cambia los viejos tubos por unos nuevos, pero no es de su responsabilidad la sustitución de las tuberías envejecidas.

Plan de choque

Por este motivo, los directivos de Aquagest esperan que el grupo de gobierno dé su visto bueno a un plan de inversiones que permita ir cambiando paulatinamente los materiales antiguos y colocar tubería más moderna. En todo caso, el proyecto espera la respuesta de los dirigentes municipales y ni siquiera se conoce el dinero necesario para acometer la modernización.

A expensas de conocer si a lo largo del año que viene habrá dinero suficiente para estas inversiones, los ourensanos tendrán que seguir soportando las incomodidades de una situación como la actual. Henry Laíño reconoce que puntualmente se podrán producir nuevos incidentes, para lo que sólo existe de momento una intervención paliativa en espera de hace nuevas acometidas.