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Un sueño diocesano


30/11/2016 05:00

Parafraseando a Martin Luther King, podemos decir que el arzobispo compostelano tuvo un sueño el 12 de octubre del 2012, cuando convocó un sínodo diocesano, un acontecimiento que no se celebraba en esta archidiócesis desde 1909. Se abría entonces un tiempo propicio para renovar ilusiones, esperanzas y compromisos, para mirar con valentía hacia el futuro, para la autocrítica. «Espero que este sínodo sea un asunto tanto de raíz como de hojas y frutos [...] Nuestro amor por la Iglesia no puede ser el pretexto para canonizar nuestros prejuicios», decía monseñor Barrio.

Tras una larga preparación, durante la cual 150 grupos a lo largo y ancho de la diócesis han estado reflexionando sobre el estado actual de la misma, el sínodo ha celebrado ya tres de las siete sesiones programadas. Los debates giran en torno a las conclusiones y sugerencias formuladas desde esas bases, y se están produciendo con una gran riqueza de aportaciones, a veces muy críticas. Para quienes pensaban que el sínodo iba a ser un puro trámite, podemos decir con gozo que no, que nuestra Iglesia diocesana está viva y que no podemos permanecer indiferentes al camino emprendido por la archidiócesis de Santiago.

Y es que, ante todo y sobre todo, un sínodo es hacer juntos una experiencia de corresponsabilidad, un proceso y no un punto de llegada, una actitud. Si importante es el papel del Espíritu Santo y de la gracia en su desarrollo, el nuestro no lo es menos. Este camino invita a la humildad, a vencer inercias y desconfianzas, a la transparencia y al coraje. Solo así saldremos del mero cumplir y del atribuir a una responsabilidad difusa lo que en verdad es consecuencia del cúmulo de opciones diarias colectivas e individuales.

El sínodo debe responder de manera concreta, creativa y audaz a los anhelos de renovación que laten en el interior de tantas personas. Debe ser una ventana abierta por donde entre el aire fresco que tanto necesitan nuestras estructuras diocesanas. Y todo, para gloria de Dios y bien de los hombres.

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