pub
Actualizado La Voz, página de inicio
Ir a la Portada

el ojo público : La política gallega, en el estercolero

Fecha de publicación:

P arafraseando a Clemenceau -el gran dirigente francés republicano que proclamó un día que la guerra era cosa demasiado importante para dejarla en manos de los militares- cabría sostener de la política algo similar: que, al afectarnos tanto a todos, entregarla solo a los políticos constituye con frecuencia una gran temeridad. Principalmente, claro está, cuando aquellos se empeñan en deshonrar su profesión y llevarla a vergonzosos límites de escándalo.

Y esos límites se sobrepasan muy de largo cuando un político importante -tanto como puede serlo quien aspira a convertirse en presidente de la Xunta- considera que tiene derecho a acusar a quien ocupa el cargo ahora de estar comprometido con el narcotráfico sin alegar ni un solo dato que acredite tan grave imputación.

Pachi Vázquez afirmó ayer, como quien da los buenos días, que «Feijoo y el narcotráfico andan ahí-ahí». No lo dijo antes de aportar pruebas contundentes al respecto o de anunciar que acudiría a los tribunales para que investigasen lo que, de ser cierto, constituiría un motivo para que Feijoo dimitiera de inmediato. No, Pachi Vázquez acusó al presidente de todos los gallegos de connivencias con una actividad delictiva, socialmente repugnante, en el contexto de una rueda de prensa en la que estaba respondiendo sobre las actuaciones que sigue la Agencia de Legalidad Urbanística gallega para investigar si las obras realizadas en su casa de San Amaro se ajustan a lo que prescribe la normativa vigente en la materia.

Esa forma de actuar (poner a funcionar a discreción el ventilador de la basura con la esperanza de que sus efectos nublen los ojos de la ciudadanía) resulta bien conocida, pero es, para todos -incluido el secretario socialista-, la peor imaginable. Pues aunque es posible que haya gente dispuesta a comprar todas las acusaciones que salen de su boca, por infundadas que puedan resultar, es seguro que las denuncias gratuitas no producen otro efecto que desprestigiar a la política y a quienes la practican.

En tal labor de zapa contra la democracia el secretario que los socialistas gallegos padecen actualmente se ha destacado como un primer espada. ¿O no recuerdan ustedes cuando, también sin prueba alguna, acusó a los médicos gallegos de dar altas, sin practicar las pruebas pertinentes, a cambio de dinero? ¿Qué resultó de aquella indignidad? ¡Absolutamente nada!

Ni Galicia, ni los militantes socialistas, ni los votantes de uno de los dos grandes partidos del país se merecen a un dirigente de esta clase. Porque, aunque todos sabemos de sobra que la competencia por el poder lleva a sus protagonistas a hacer y decir cosas con frecuencia poco presentables, Pachi Vázquez se ha empeñado en demostrar que, puesto a ello, nadie lo supera en esa triste y degradante actividad.

 

ENVIAR NOTICIA  

el ojo público La política gallega, en el estercolero

* Campos obligatorios
Enviar a:
Tus datos:
 

ENVIAR NOTICIA  

Su envío se ha realizado correctamente

En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia

Gracias por usar nuestros servicios

Cerrar

 

ENVIAR NOTICIA  

Se ha producido un error
No se ha podido realizar el envío

Revise sus datos y vuelva a intentarlo

Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.

Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios

Cerrar

Roberto L. Blanco Valdés
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08A
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08B
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08C
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08D
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08E
Confianza oline. Enlace a más información sobre el certificado © Copyright LA VOZ DE GALICIA S.A.
Polígono de Sabón, Arteixo, A CORUÑA (España)

Inscrita en el Registro Mercantil de A Coruña en el Tomo 2438 del Archivo, Sección General, a los folios 91 y siguientes, hoja C-2141. CIF: A-15000649.