Se supone que quienes trabajamos en los medios nos dedicamos a contarle al público lo que ocurre, y no a empalagar recordando lo pistonudos que somos. Siempre me sonaron chirriantes aquellos autobombos que reiteraba Supergarcía en sus días de gloria: «¡Excelente labor, cooompañero!». Pero toda norma tiene su excepción y hoy toca hablar de Roberto.
Tu casa es tu castillo. La esfera más íntima, donde nos sentimos cómodos y seguros. A las tres de la madrugada unos anormales violentos hicieron estallar una bomba artesanal frente al hogar compostelano de Roberto Blanco Valdés. El mensaje es repelente: si Roberto ha convertido las libertades democráticas en la médula de su discurso, se trata de comunicarle que sus argumentos, siempre razonados y respetuosos, pueden ser refutados con pólvora e insultos. Una perfidia tan ajena al alma gallega que desconcierta que germinen aquí estas fascistadas.
Pero hay un caldo de cultivo. No ha acabado de prender, ni en Galicia ni en España, la semilla de la tolerancia, el respeto al adversario ideológico. Todo se ha agravado además con la impunidad de la bloglosfera, donde enmascarados en la ruindad del anonimato vuelan los insultos hacia quien osa no acatar un credo que, paradójicamente, en Galicia es residual y anacrónico hasta el frikismo. Hora sería de que los jueces se preguntasen si va a salir siempre gratis difamar en la Red.
Roberto, un sabio gallego, un humanista que ha sachado su cerebro con décadas de codos, no se ha apartado nunca de un ideario bien fácil de suscribir: libertad, democracia e igualdad de oportunidades. A mayores, siendo un patriota gallego, como prueba lo mucho que ha pensado y trabajado por este país, tiene la elemental clarividencia de saber que también hay vida admirable más allá de Pedrafita.
Algunos no se lo perdonan. Pero la razón alumbra sus pasos.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios