Tenía ganas Lendoiro de arrojar luz y de limpiar su honorabilidad en entredicho. Por eso se esforzó en hacerles la vida sencilla a los accionistas: una asamblea en la noche gélida de un sábado prenavideño; en un pabellón de las afueras y con partido del Madrid en la tele. De aperitivo, lo habitual: entregó las cuentas a los accionistas fuera del plazo legal.
Da igual. Las juntas son un oficio de tinieblas con guión fijo. Lendoiro, con una representación que dice poseer pero que nunca prueba haciendo público el listado, aprueba un presupuesto inflado año tras año que le va haciendo más rico (ya anda por encima de los mil millones de las viejas pesetas). Al tiempo, mantiene el tinglado que da empleo a su progenie y hasta se permite ofender con mal tono a los periodistas que se atreven a ejercer el derecho a la crítica (ayer, hasta el notario tuvo la penosa iniciativa de arremeter contra la prensa).
Entre la abulia de los dueños del club, que en principio eran los accionistas, nada se aclara. Y hay de qué hablar: un auditor sancionado a un año de suspensión por unas cuentas disfrazadas; el enigma de los salarios de los hijos; el despilfarro de un millón de euros del club en un periódico sin audiencia y creado para insultar; las pérdidas de 4,8 millones de euros escamoteadas (798,6 millones de pesetas); el desbarre que ha convertido al club en rey europeo de los pleitos; el juicio por la firma falsificada; los vetos franquistas a los medios y, sobre todo, la sensación de que está hundiendo el barco, aunque la buena clasificación consuele a los que prefieren la técnica del avestruz.
Lendoiros hubo muchos. Horacio Gómez, el del Celta, también fichó a lo grande y jugó la Liga de Campeones. Hoy el fiscal le exige que responda con su patrimonio del agujero que dejó al marcharse. Aunque algunos aficionados no lo crean, los goles no son más importantes que la ley.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios