El Ministerio de Fomento ha planteado la posibilidad de dar entrada a la empresa y a la financiación privadas, para acometer la construcción de algunas líneas que considera necesarias, pero que, por la razón de haber priorizado otras, se han quedado rezagadas, y lo que es peor: sin financiación europea ni española. ¿Qué quiere decir esto? Por un lado, el Estado puede decidir que asume la financiación con cargo al presupuesto nacional para que todos los españoles sean iguales ante las infraestructuras. Por otro, tiene la opción de realizar una concesión ?como la que aún pervive en la autopista del Atlántico? y durante, pongamos 50 años, los gallegos estaremos pagando (varias veces) su coste, mientras en otras comunidades, sus ciudades se comunican por autovías o autopistas libres de peaje, cuya construcción nosotros hemos contribuido a financiar.
Se repetiría la historia: los más pobres financiando a los más ricos y, además, lo nuestro pagándolo solo nosotros, a pesar de que dentro de unos años será de todos. El caso más inmediato que ha citado el ministro José Blanco se refiere a la línea Maside-Barro, de 60 kilómetros, que los AVE habrían de recorrer para llegar desde Ourense a Vigo, tras utilizar unos 12 kilómetros del eje Ourense-Santiago y 42 kilómetros del eje atlántico. En total unos 115 kilómetros y, como premio, un descansito en Pontevedra.
Para saber cuánto podría recaudar una empresa concesionaria con el servicio de trenes AVE desde Vigo a Madrid y viceversa, vamos a bajar a la realidad. ¿Cuánto recaudaría hoy el ADIF (la empresa estatal que se encarga de ofrecer y mantener las líneas y facilitar la circulación de trenes) por el uso de la infraestructura en el tramo Maside-Portas si este estuviese ya funcionando? Pues tanto como 2 millones y medio al año. Estas cantidades están calculadas para el paso de ocho trenes diarios en cada dirección. Durante muchos años, no habría más. No se han contemplado servicios regionales Avant pues tendrían un coste de viaje elevado, del orden de 13,5 euros, que es un 50% superior a la tarifa del bus.Con estas bases de partida, ¿qué empresa privada o mixta querrá hacerse cargo de la concesión de una línea cuyo coste se estima en 1.460 millones? Cualquier economista o ciudadano hipotecado puede hacer los cálculos. Solo por los intereses de la inversión, financiada al 3%, se necesitan recaudar al año una media de 22 millones de euros. Si además hay que amortizarla, echen cuentas...
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