El problema del suplemento o complemento, o como ustedes quieran llamarlo, es de índole moral. Se lo he dicho al panadero y a mi barman favorito y lo han entendido. También lo entiende la gente en la calle. Lo entiende todo el mundo menos quien lo tiene que entender, o sea, nuestro presidente Touriño.
Él arguye que no es mucha cantidad y que los altos cargos están mal pagados. No lo pongo en duda. Es más, creo que los altos cargos tienen que estar muy bien pagados, por su responsabilidad y dedicación. A algunos también se les podía aumentar o descontar el índice de productividad, pero la productividad a los políticos se les supone (el panadero y mi barman lo dudan).
Dejémoslo así, que les paguen, y mucho. Pero que les paguen, que les paguemos, mientras ejerzan su alto cargo, no después. Y aquí es donde mi barman y el panadero se enfurecen. Uno me dice que es inmoral, y yo le digo que sí. El otro me dice que es, simplemente, una estafa. Me quedo con lo primero. A mí la moral me la explicaron en bachillerato, con Tomás de Aquino, pero me la explicaron mejor las gentes de edad. Lo moral es aquello conforme con las buenas costumbres, con la justicia, la igualdad, la bondad y otras fraternidades. Lo inmoral es todo lo contrario. Favorecer a unos y no a los otros. Actuar en desacuerdo con el sentido común.
Y eso es lo que hoy quiero contarle a mi presidente. Porque lo de los 15.000 euros, aunque sean muchos menos, no tiene sentido común y vulnera al resto de la ciudadanía, que ha hecho del sentido común su norma y también su ingrato padecer. No se trata de que sean 15.000... y mi presidente Touriño se pasa el día explicándonos la cosa del complemento de destino... que no es tanto, que depende, que se ahorra dinero... Se trata de que un solo euro por «servicios prestados» que se le pague a un funcionario después de ejercer su alto cargo, y hasta la jubilación, es injusto y perverso. Porque divide y jerarquiza, porque crea una casta superior en la sociedad (¿son ya los políticos una casta?), porque blinda a los altos cargos frente al pueblo llano.
Es injusto porque nos duele el alma que alguien, de los que nos mandan democráticamente, intente justificarlo en función del bien prestado a la sociedad. Injusto, porque derrumba el principio de homogeneidad que a los funcionarios de un determinado grupo se les supone (¿y si no eres funcionario no te vas a llevar un duro?). E injusto, porque va a crear un clima de corrupción como nunca antes se ha vivido: si eres funcionario, procura ser alto cargo (en Argentina, antes del corralito , ha sucedido lo mismo).
Los altos cargos deben estar muy bien pagados, reitero, porque su responsabilidad así lo merece. Pero después, cuando vuelven a ser como usted y como yo, no merecen trato de favor ni prebenda alguna. Y Touriño, igual que mi barman y mi panadero, lo sabe. Por eso, y porque es de sabios, debe rectificar.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios