El realizador de «Seven» destripa los secretos del nacimiento de la red social más importante del mundo en un largometraje escrito por el guionista de «El ala oeste de la Casa Blanca»
Consagrado con películas como Seven, Zodiac o El curioso caso de Benjamin Button, el director de cine David Fincher (Denver, Estados Unidos, 1961) se encuentra estos días en el foco de la actualidad cinematográfica, con ocasión del estreno de La red social, una historia sobre los orígenes de Facebook y los enfrentamientos que provocó su puesta en marcha entre las personas que participaron en la iniciativa. La cinta ha levantado una enorme expectación por la modernidad de la historia, la cercanía de los personajes y, sobre todo, porque el guión de Aaron Sorkin (El ala oeste de la Casa Blanca, La guerra de Charlie Wilson) ha sorprendido a la crítica por su ritmo e intensidad. Que las candidaturas van a lloverle a este filme protagonizado por Jesse Eisenberg, Andrew Garfield y Justin Timberlake es más que un augurio. La red social lleva dos semanas en el número 1 de las taquillas de Estados Unidos y promete arrasar también en Europa. En España se estrena justo hoy.
Fincher, hijo de un escritor de la revista Life y autor de una decena de largometrajes, anuncios publicitarios y medio centenar de videoclips para artistas de la talla de Madonna, Michael Jackson, Aerosmith o los Rolling Stones, recibe a la prensa en el teatro Walter Reade de Nueva York, en una soleada mañana de octubre.
-La pregunta es obligada. ¿Es usted usuario de Facebook?
-No lo soy, lo confieso. He visto lo que es, pero no tengo página en Facebook. Me parece una enorme pérdida de tiempo. No entiendo por qué mi hija, que tiene 16 años, puede pasar horas y horas en Facebook. Pero yo a su edad pasaba esa misma cantidad de tiempo viendo la serie Gilligan's' Island, así que supongo que no soy nadie para juzgarla.
-Entonces, si no le interesa Facebook, ¿por qué decidió rodar este filme?
-Yo creo que cuando Aaron Sorkin y yo decidimos hacer una película dedicada a Internet se desató una curiosidad enorme. Particularmente, jamás quise convertir este filme en la secuela de La red ni contar los orígenes de Facebook. Cuando leí el guión por primera vez, no sabía de quién estaban hablando. Sin embargo, debo admitir que reconocí en los personajes una historia que me parecía íntima, cercana, con la que yo puedo identificarme. Y espero que el público también lo haga.
-¿Considera su película una biografía sobre Mark Zuckerberg, el creador de Facebook?
-No. Una biografía cuenta por qué alguien hizo lo que hizo, y eso no era lo que a mí me interesaba. Yo quería representar lo que hicieron, pero sin contestar preguntas, sin imitar la realidad. Contratamos a los actores buscando su personalidad, dándoles la libertad suficiente para que ellos representaran su papel como seres humanos, sin atraparles dentro del personaje.
-La primera escena sienta las bases de lo que va a ser el resto de la película.
-Sí, es una gran escena. La verdad es que puede parecer una falta de modestia por mi parte rodar de esa manera, pero deseaba empezar así, hablando directamente al público. Esa secuencia muestra la personalidad del protagonista y cómo funciona el mundo en el que vive. Es una forma de enseñar a la audiencia cómo debe ver esta cinta.
-La historia se presenta desde varias perspectivas, pero las relaciones interpersonales son siempre ambiguas.
-Creo que eso forma parte del talento de Aaron Sorkin. Yo no sé si Eduardo Saverin era en realidad el mejor amigo de Mark Zuckerberg en aquel momento, pero lo que es cierto es que empezaron juntos. Teníamos que encontrar un lugar intermedio donde la realidad y la ficción fueran de la mano por el camino correcto.
-Hablando de actores, usted contrató a Rooney Mara, que aparece en «La red social», para dar vida a Lisbeth Salander en la primera película de «Millenium».
-Es curioso, pero todos los valores que amamos de Rooney en el personaje de Érica en La red social son los mismos que destacan en el papel de Lisbeth. Como actriz, ella es capaz, inteligente y trabajadora, y posee un gran registro. Pero yo no la contraté directamente por trabajar en esta película. Rooney participó en las audiciones para la saga de Millenium como lo hicieron el resto de las actrices y destacó sobre todas ellas simplemente porque era la mejor. Además, necesitaba a alguien que el público no conociera, porque ella en la historia es un misterio en el que el público se proyecta.
-¿Cree que los avances tecnológicos están cambiando también la forma de ver películas de cine?
-La tecnología no va a hacer que se hagan mejores películas. No se trata de ir más rápido, sino de tener más oportunidades.
-«La red social», igual que «Ciudadano Kane», presenta la soledad del triunfador. ¿Alguna vez se ha sentido así?
-Yo no soy tan famoso, pero es cierto que una vez que pasas la frontera del anonimato te vas a encontrar con gente que quiere dar un bocado a la manzana de tu éxito, y eso provoca desconfianza.
-¿Antes de embarcarse en un proyecto, suele pensar en el público?
-Sí, siempre, porque quiero que la gente vaya a ver mi película. Trato de encontrar el camino correcto entre la película y la audiencia. Para mí es importante que la gente disfrute viendo mi trabajo.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios