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¿Por qué no hay coches marrones?

PASARON DE MODA, PERO VOLVEREMOS A VERLOS... algún día: la gama de colores que ofrecen las marcas se elabora tres años antes de que un modelo salga al mercado. Jordi Font, responsable del equipo Color&Trim de Seat, adelanta que el rosa y el azul pálido no tardarán en imponerse.

13 de febrero de 2016. Actualizado a las 15:39 h. 7

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El color de la carrocería sigue siendo uno de los aspectos más importantes para el futuro propietario de un coche. Y las marcas dedican tanto tiempo y esfuerzo a elaborar  sus gamas cromáticas como a desarrollar nuevos elementos de seguridad o motores más ecológicos. La elección de un determinado color para un modelo concreto (no es lo mismo un pequeño utilitario que un todoterreno grandullón) puede suponer más de cien pruebas diferentes, en varios meses de trabajo, y miles de litros de pintura malgastada hasta tomar decisiones que nunca llegan antes de los tres años. Jordi Font, responsable del departamento de Color&Trim, de Seat, explica que, además, en su equipo se investigan a fondo las tendencias de mercado, igual que hacen las empresas de moda, para lanzar los nuevos tonos. Incluso reconoce que ambos mundos se miran en ocasiones e incluso utilizan herramientas comunes para cazar las tendencias. Y no solo es el color de la carrocería, también se trabaja con el de los asientos y plásticos interiores, así como con sus texturas, y con el de los accesorios externos, llantas incluidas, para que todo vaya combinado y ofrezca al cliente un determinado mensaje: un SUV cuya misión más arriesgada será cargar las bolsas del supermercado pide un look distinto a una berlina de la que se entra y sale con traje y corbata ¿Y qué veremos próximamente? Font asegura que el año que viene pisarán fuerte, en modelos pequeños, el rosa y el azul pálidos. «En general -explica el jefe de Color &Trim, en el que trabajan una docena de becarios gallegos- se impondrán los colores sólidos, aquellos como los que llevaba el 127, pero ahora no serán tan planos, puesto que la tecnología nos permite crear  toda clase de efectos cromáticos, serán colores con mucho más carácter y personalidad, a pesar de su apariencia sencilla». En esta explicación de Jordi Font está implícita la respuesta a la pregunta que encabeza este reportaje: no hay coches marrones como los que conocíamos en los setenta porque las tendencias van por otro lado. «Sí hemos tenido ese color, pero más sofisticado, en modelos grandes como el monovolumen Alhambra, puesto que es un tono que va bien en este tipo de carrocerías».

¿CUÁL ES EL COLOR IDEAL?

Y qué mejor que aprovechar la ocasión para pedirle a un experto que nos aconseje sobre qué color es el idóneo para un coche. «Si lo que queremos es que perdure en el tiempo, lo  ideal es ceñirse a los clásicos, como plata, blanco, rojo o azul, que suponen el 70 % de los automóviles que ruedan en España». Curiosamente, Font asegura que la gente mayor es ahora mismo la más atrevida, «quizás porque ?bromea, aunque solo a medias? quieren dar un nuevo color a su vida a través de la imagen de su coche». En el otro extremo estarían colores muy arriesgados, pero a la última, como el rojo anaranjado con el que se ha anunciado el próximo SUV de Seat, o el verde lima, con un efecto más de reclamo que de durabilidad. «Un color muy atrevido pasa de moda en un par de años, a cambio ofrece una gran singularidad a tu coche. También hay mucha gente - apunta Font- que quiere pasar desapercibida. A estos últimos les recomendaría el blanco, que en algún tiempo era el que se ofrecía como solución más económica «sobre todo porque ahora -advierte- estamos consiguiendo unos efectos geniales: según como incida la luz en la carrocería, por ejemplo, el tono será diferente, no es aquel blanco plano de antes». Para lo que no hay una solución definitiva, al menos de momento (y a pesar de los productos mágicos que anuncian en la teletienda) es para los típicos rayazos a la salida del garaje. 

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