«Si le puedo ahorrar años de sufrimiento a una chica, compensa»

La educadora social Marina Marroquí sorprendió ayer a adolescentes en un taller de la Barrié relatando su experiencia como víctima de malos tratos

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vigo / la voz 12/05/2017 05:00 h

Marina Marroquí sabe bien de lo que habla. Y por desgracia, no es de oídas ni lo vio en el telediario. La educadora social y presidenta de la Asociación Ilicitana contra la Violencia de Género lleva a sus espaldas cuatro años de maltrato por parte de su exnovio y siete más de silencio en los que siguió su tormento sin ayuda. Superado el trance, la vida la ha puesto al otro lado. Su trabajo consiste en tratar que otras mujeres tengan más armas que las que ella tuvo, para darse cuenta de lo que le estaba pasando no era «lo normal». La experta participó ayer en una jornada desarrollada en la sede de la Fundación Barrié en Vigo, dentro del Programa Ktorce 18, una iniciativa de la entidad y de la Asociación Arela que tiene como fin acercar la Ley del Menor a la comunidad educativa. Si por la tarde se dirigió a profesores y profesionales de la intervención especializada en violencia de género, en la sesión matinal, Marroquí habló sin tapujos y con su mismo lenguaje a un auditorio lleno de adolescentes (entre ellos, alumnos del IES Castelao y Mª Auxiliadora de Vigo, IES Johan Carballeira de Bueu, Castro Alobre de Vilagarcía y Brión y menores de centros de medidas judiciales de medio abierto de Arela de Lugo y Vigo. Dos horas repasando juntos mensajes que cada día pasan desapercibidos les dejó un poso para la reflexión. Pero se guardó para el final su historia y les dejó con la boca abierta al contarles que la pareja que tuvo de los 15 a los 19 años la había violado, pegado palizas y quemado. «No pasa nada, ¡ahora soy feliz!», les tranquilizó.

-¿Cómo pasó de víctima a heroína?

-¡Heroína no! Al final sobrevives, sales de la violencia creyéndote lo que te ha pasado es algo horrible, una mochila con la que cargar siempre. Y no es cierto, eso es resignarte a no ser feliz. Yo tardé 7 años en buscar ayuda y entender cómo y por qué me pasó a mi. Cuando tienes todas las respuestas ves que no tenías la culpa. Que no podrías hacer nada. Solo tener herramientas para haberte dado cuenta antes. Pero la sociedad no te las da.

-¿Es lo que se busca, por ejemplo, cuando le habla a los adolescentes del tema?

-Pues sí. Se trata de despertar una mentalidad crítica, poder rebajar la línea roja para identificar el maltrato en los tres primeros meses y que te evites las secuelas y las pesadillas de por vida. Los adolescentes son un colectivo especialmente vulnerable al que se le venden modelos muy peligrosos. Al final, películas como A tres metros sobre el cielo, Crepúsculo o 50 sombras de Grey, canciones que no son reguetón sino baladas de Vanesa Martín, Malú o Andy y Lucas, o series como La que se avecina son, como mínimo, un comienzo hacia la violencia de género. Aunque la sociedad sea igualitaria seguirán existiendo maltratadores, pero en seguida los identificará. La sociedad machista lo que hace es darles coartada para seguir impunes.

-A usted no la vinieron a ayudar...

-No. Como a muchas. Lo que sale a la luz no es ni el 30 % de la realidad. Nueve de cada diez mujeres con el mismo problema no aparecen en las estadísticas. Yo estudié Educación Social y empecé a enfrentarme a esos temas aunque aún se me llenen los ojos de lágrimas.

-¿Fue el maltrato el que la inclinó a su dedicación profesional?

-Cuando tocas fondo, ya sea por esto o por otro asunto que te hunda, sientes más el dolor ajeno y te tocan más los problemas sociales. Así que, probablemente, sí. Ojalá no me hubiera pasado, pero ahora no cambio mi vida por nada. Soy más feliz porque sé lo que es no serlo.

-¿Ve brotes verdes?

-Veo que funciona muy bien en los chicos ese click de conciencia social porque nadie les enseña el precio que pagan por el machismo. Y lo que es cierto es que nunca me he ido de ningún taller sin que una chica me diga que está viviendo lo que yo viví. Me ha vuelto a pasar hoy. Si como mínimo encuentro a una chica a la que le puedo ahorrar años de sufrimiento, ya compensa.

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