«Vigo merece una feria del libro mayor, pero falta poso cultural»

Xurxo Patiño anuncia que la muestra repetirá por segundo año ubicación en la Porta do Sol con solo unas quince casetas

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vigo / la voz 25/04/2017 05:00 h

Xurxo Patiño no tira la toalla y, pese a la crisis del sector, que aún perdura, se mantiene al pie del cañón al frente de la Agrupación de Libreros de Vigo

-¿Repetirá este año ubicación la feria del libro?

-Sí. Ya hemos solicitado permiso al Concello para hacerla como el año pasado entre la Porta do Sol y Príncipe en junio. Este año cogeremos dos fines de semana. Empezará un jueves y terminará el sábado de la siguiente, diez días en total.

-¿Es mejor esta zona que donde la hacían antes, en la Alameda?

-Sí. Nos fue mejor. No es que se disparasen las ventas, pero se visualizaba el libro mucho más. Los que no saben que existe se la encuentran. Se dignifica el libro y es bueno que salga a la calle.

-Pero ese espacio es muy limitado.

-Es cierto, pero nos lo podemos permitir porque somos pocos. Hace años éramos cincuenta, pero este seremos unos quince o, como mucho, dieciocho.

-¿Por qué tan pocos?

-Es un círculo vicioso. Vender poco desanima y si no hay mucha oferta, no incentiva a acudir. Entras en una espiral preocupante. La estructura de las librerías en Vigo y en Galicia es tan precaria que es difícil tener a una persona en la caseta y a otra en la librería. Acudes más que por los beneficios, por reivindicar el valor de la cultura y del libro. Además, las casetas tienen un coste. Al margen de esto, las librerías dependen por su tipología del mercado escolar, les ayuda a mantenerse el resto del año, y los sistemas de préstamo repercuten bastante. Hoy en día mantener una librería de fondo, amplia, es complicada y Vigo es donde más se resintió la crisis.

-¿Tiene esperanza de que cambie la situación?

-Tengo la esperanza de que cuando el sector abandone esta crisis, en la que aún está inmerso, la feria vuelva a tiempos mejores. Vigo merece una más grande. Poco a poco se está consolidando el público lector, pero es difícil por la falta de poso cultural histórico. No creo que vuelva a tener 50 casetas en un plazo breve. Esperemos que no tarde la recuperación y que se mantenga porque hay tendencia a utilizar el ocio en otras cuestiones. Vigo es una ciudad menos consolidada que otras, creció a un ritmo frenético en poco tiempo y con gente de fuera. Se nota que no hay una identificación de ciudad y que no tiene el poso que da el tiempo. Falta mucho por hacer y también a nivel administrativo.

-¿A qué se refiere?

-Aparte de Juan Compañel, solo está la biblioteca municipal Neira Vilas, mientras que en A Coruña hay diez. Falta acceso al libro, una buena estructura de bibliotecas de barrio. Es importantísimo. Las bibliotecas nos retroalimentan, no son competencia para las librerías. Esperamos que haya noticias sobre la famosa del Estado. Me imagino que tardará mucho.

-¿Cuál es el perfil del consumidor de libros en Vigo?

-El lector es más femenino que masculino. También las familias con niños pequeños les intentan introducir en la lectura de libros, pese a las tecnologías. Es la forma de acceder al conocimiento básico. La lectura es un hábito que se adquiere y se mama en el entorno. Hay libros disco con canciones, es un mercado que está creciendo mucho. La edad se está extendiendo. Antes, al llegar a la etapa juvenil se veía el libro como un objeto relacionado con el estudio y perdía interés. Ahora hay gente joven que sigue leyendo. El efecto Harry Potter incrementó el número de estos lectores.

-¿Y los mayores?

-Hay una cuestión que está directamente vinculada, que es el poder adquisitivo. En esa franja de edad están aún muy identificados con la lectura y algunos son los mejores clientes. Y eso que a veces no hay una oferta específica para presbicia. Hay pocas colecciones con letra grande, sale alguna, pero no se consolida y, sin embargo, estas persona son más reacias a leer en pantalla.

Lo que más funciona en la ciudad y su entorno es la novela negra

Entre los libreros de Vigo y los de los municipios del entorno suman en torno a una treintena los integrantes de la agrupación. A la hora de las ventas lo que más funciona es la novela negra. En general, la narrativa gana con mucho al ensayo y la lengua castellana está muy por delante de la galega. Y eso que Vigo es un referente en la industria editorial gallega, como demuestran las sedes de Xerais y Galaxia. Ambas la convierten en la ciudad del libro gallego.

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